Un documental responsabiliza al Ejército de EEUU de la muerte de un soldado argentino


Un inmigrante argentino que durante años buscó la verdad sobre la muerte de su hijo en una base militar de Afganistán prepara el estreno en Chicago de un documental en el que se acusa al Ejército y al uso de un medicamento contra la malaria de haber provocado el suicidio del soldado especialista Juan Torres.


"Drugs and Death At Bagram" (Drogas y muerte en Bagram), dirigido por Shaun McCanna, se presentará a fines de mayo y describe en 58 minutos la odisea vivida durante casi seis años por Juan Torres y su familia para aclarar lo ocurrido el 12 de julio de 2004, en uno de los baños de la base aérea Bagram, de Afganistán.


Ese día, a las 7 de la mañana, fue encontrado el cuerpo del soldado especialista Juan Manuel Torres, de 25 años, muerto de un disparo en la cabeza.

 

A su lado los investigadores militares encontraron una carta y dos fotos de la familia de Torres.


"Lo siento, pero tuve que hacerlo. No soporto más el dolor en el estómago y el pecho, esto está empeorando y los médicos no me alivian. Los médicos se niegan a ayudarme", decía parte de la carta de Juan Manuel que luego se comprobó era de su puño y letra.


La carta fue mantenida en secreto por el Ejército durante casi dos años, y según recordó hoy Juan Torres padre a Efe, "en ningún momento trataron de aliviar nuestro dolor y dudas con la verdad".

 

"Siempre creí que mi hijo no se había matado, que lo habían 'suicidado' por lo mucho que sabía del tráfico y consumo de heroína en la base u otras irregularidades. Ahora veo que estaban encubriendo la verdad", dijo.


Torres dijo que a la familia le resultaba increíble que su hijo, que era soldado desde los 17 años, había servido antes en Kosovo (Bosnia) y Hungría, y estaba a punto de cumplir su contrato de ocho años con el Ejército, se hubiera quitado la vida.


Tenía planes para casarse, había ahorrado dinero y se preparaba para viajar con su novia a Córdoba, Argentina, de donde emigró la familia en 1980.

 

Además, según Torres, en sus últimas horas de vida compró varios vídeos, hizo arreglos para recibir un masaje, jugó un partido de fútbol de vídeo -Argentina contra México- con uno de sus compañeros e hizo planes para el otro día.


Sin embargo, según el informe de los investigadores militares, muy temprano en la mañana siguiente el soldado Torres fue visto vivo por última vez por un sargento cuando ingresaba a uno de los baños de la base con la cabeza baja, descuidado en su vestimenta, cargando su fusil M-16 y una botella de agua.


El supuesto suicidio fue una sorpresa para todos en la base, agrega el informe, donde Juan Manuel era considerado por sus superiores "brillante, competente y sociable", según los detalles relatados por Torres.

 

La autopsia no reveló ninguna enfermedad gastrointestinal o drogas ilícitas en el cuerpo, y en opinión de los médicos de la base el dolor pudo ser causado por tensión.


Sin embargo, aunque el suicidio no es inusual entre los soldados, la familia negó esa posibilidad y Juan Torres padre dedicó su vida a partir de ese momento a denunciar que "el CID (Departamento de Investigación Criminal del Ejército) mató a mi hijo".


Se convirtió en uno de los miembros más activos del Comité de Chicago contra la Militarización de la Juventud, que se opone al reclutamiento militar en las escuelas públicas y viajó por todos Estados Unidos para tratar de convencer a los jóvenes a no alistarse, en particular hispanos y afroamericanos.


En 2005 conoció al director Shaun McCanna, documentalista basado en Saint Louis, quien se interesó en el caso y comenzó a investigar la muerte del soldado.


Un año después, la familia de Torres consiguió una copia de los archivos médicos de Juan Manuel, y de una evaluación del suicidio realizada en 2005 por el psiquiatra militar Robert Ensley.


En ella Ensley detalla los medicamentos tomados por Juan Manuel, entre ellos Lariam contra la malaria, cuyos efectos secundarios incluyen desde alucinaciones violentas y síntomas gastrointestinales a daño cerebral.


Según el médico, en el examen toxicológico de rutina realizado al cuerpo no se buscó la presencia de Lariam, "pero de haberse confirmado, el caso del especialista Torres debió ser visto a la luz de otros suicidios que se sospecha estuvieron asociados con la droga".


"Fue una sorpresa, sospechábamos de una muerte relacionada con una droga ilegal y fue un medicamento que supuestamente debía protegerlo el que provocó su muerte", afirmó McCanna a Efe.


El director presenta en su documental varios testimonios de especialistas que confirmarían las sospechas sobre el medicamento Lariam e informa que el Ejército dejó de recetarlo a los soldados.


Los padres de Torres contrataron al abogado Louis Font, un ex militar conocido por representar a objetores de conciencia, para demandar al laboratorio Roche, fabricante del Lariam.


El dinero que pueda obtenerse como compensación servirá para establecer la fundación Juan Manuel Torres para ayudar a los veteranos de guerra con problemas de salud mental.


"La muerte de mi hijo es un dolor que todavía me atraviesa el pecho, pero al menos sé que todo lo que hice no fue en vano. Hemos salvado vidas entre los soldados", dijo Juan Torres.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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