El embajador de Argentina en Uruguay, Hernán Patiño Mayer, vaticinó hoy que "más temprano que tarde" los Gobiernos de ambos países deberán "ser socios" en el control de la planta de celulosa de la empresa finlandesa Botnia que generó el peor conflicto en décadas entre ellos.
Patiño Mayer, que hoy se despidió del presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, al culminar su misión en Montevideo, calificó como "muy doloroso" el enfrentamiento entre ambos Gobiernos.
"Le agradecí al presidente Vázquez las muestras de generosidad y de respeto que recibí durante toda mi gestión, por encima de las diferencias", afirmó Patiño Mayer en una conferencia de prensa.
Según el diplomático, "no hay otra manera que continuar con el diálogo" para superar las diferencias entre ambos Gobiernos por el tema de la planta de celulosa.
"Más temprano que tarde los dos Gobiernos deberán ser socios en el control, estricto, de la planta de celulosa y su potencial contaminante", agregó.
El embajador dijo que una vez que se conozca el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, previsto para mayo, tras el juicio iniciado por su país debido a la instalación de la fábrica "se deberá incrementar el diálogo".
"Tanto de parte del Gobierno argentino como del electo Gobierno uruguayo hay interés de solucionar las diferencias", afirmó.
El próximo 1 de marzo el electo presidente de Uruguay, José Mujica, subrogará a Vázquez, al igual que él de la coalición de izquierda Frente Amplio.
Patiño Mayer confirmó que la presidenta argentina, Cristina Fernández, asistirá a los actos oficiales por la asunción de Mujica.
Vázquez consideró el martes como un tema "de soberanía" la instalación de la planta de celulosa de Botnia, y ratificó que su Gobierno hizo "lo correcto".
"Uruguay tomó el camino correcto, fue un camino apoyado prácticamente por todo el pueblo uruguayo, por el sistema político, por empresarios, por trabajadores, fue el camino de la defensa de nuestra soberanía", afirmó el jefe de Estado en una rueda de prensa en la sede de la Presidencia y a manera de despedida.
"Teníamos que defender (la instalación de la planta de celulosa) porque el derecho sobre nuestro territorio es de los uruguayos", afirmó el mandatario.
La planta de Botnia está ubicada en la ciudad uruguaya de Fray Bentos, junto al río Uruguay, límite natural entre ambos países, frente a las costas de la ciudad argentina de Gualeguaychú.
Su construcción supuso la mayor inversión individual en la historia de Uruguay con unos 1.800 millones de dólares.
Las autoridades de Buenos Aires y grupos de vecinos de esa ciudad argentina rechazan el funcionamiento de la planta con el argumento de que causará daños al medio ambiente de la zona.
Como forma de protesta un grupo de integrantes de la autodenominada Asamblea Ambiental de Gualeguaychú bloquea desde 2006 el puente internacional general San Martín, el más importante entre ambos países y que une esa ciudad con Fray Bentos.
Patiño Mayer fue diez años embajador de Argentina en Uruguay en dos períodos entre 1995 y 1997 y entre 2002 y 2010.
"Haber sido el embajador de mi país en Uruguay por más tiempo en toda la historia es mi mayor satisfacción, y un gran privilegio. Mi cuarta hija nació aquí", enfatizó.
Patiño Mayer dijo que regresa a su país para retornar a la actividad privada y dedicarse a la política dentro del Partido Justicialista (Peronista), en el que milita desde la década de los años 1960.