Un juez de EE.UU. fijó hoy una fianza de 1,55 millones de dólares a un empresario acusado de exportar productos electrónicos a un centro comercial en Paraguay que, según las autoridades, es una fuente financiera del grupo terrorista Hizbulá.
Khaled Safadi, un ciudadano paraguayo, compareció ante el magistrado William Turnoff, en un tribunal de Miami (Florida), en una vista en la que el juez se pronunció sobre su solicitud de libertad bajo fianza.
Turnoff falló a favor del acusado a pesar de que los fiscales federales arguyeron que Safadi representaba un riesgo de fuga y por lo tanto debía permanecer bajo custodia de las autoridades hasta que se celebre el juicio.
El paraguayo, de 56 años, está acusado con otras tres personas: los empresarios Ulises Talavera, de 46, y Emilio González-Neira, de 43 años y Samer Mehdi, de 37, de Paraguay, un distribuidor de productos electrónicos.
En la vista judicial de hoy, a Talavera se le concedió una fianza de 550.000 dólares, mientras que González-Neira estuvo de acuerdo en no solicitarla por el momento.
Las autoridades estadounidenses aún no han arrestado a Mehdi, un paraguayobrasileño.
Los fiscales federales dijeron que los acusados presuntamente exportaron 720.000 dólares en juegos de vídeo PlayStation y cámaras digitales al centro comercial Galería Page, en Ciudad del Este (Paraguay), que el Gobierno de Estados Unidos ha clasificado como el brazo financiero de Hizbulá en Latinoamérica.
La defensa de Safadi afirmó que su cliente no es un terrorista y que tampoco tiene vínculos con organizaciones terroristas.
Su abogado, Michael Tein, dijo al juez que el PlayStation es un "juego de niños. Es una vergüenza que el Gobierno presentara esto como un caso de terrorismo".
Agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) arrestaron a tres de los acusados el 18 de febrero pasado en la ciudad del Doral y en Sunny Isles, en el condado de Miami-Dade (Florida).
Según el documento judicial del caso, desde marzo de 2007 hasta enero de 2008, Talavera y González-Neira exportaron los productos electrónicos para Mehdi quien es propietario de Jomana Import Export, un negocio de ese tipo de artículos ubicado en la Galería Page.
En la acusación de la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Florida no se menciona el grupo, pero el Departamento del Tesoro de EE.UU. ha señalado a la Galería Page como una fuente de financiación de Hizbulá, con sede en el Líbano, clasificado como una organización terrorista.
Safadi, mediante la empresa Cedar, era un distribuidor de los productos, de acuerdo con la acusación.
Para esconder el verdadero destino de los envíos, los acusados presuntamente crearon facturas y dirección falsas y destinatarios ficticios.
Los cuatro hombres afrontan cargos de conspiración para violar la Ley de Emergencia Económica Internacional (Ieepa, por su sigla en inglés), que establece sanciones económicas y otras restricciones a países, grupos delictivos y personas que amenazan la seguridad, la política exterior y la economía del país.
También afrontan cargos de contrabando de artículos electrónicos a Paraguay y de ser declarados culpables enfrentarían condenas máximas de hasta 20 años de cárcel y las empresas multas entre 250.000 dólares a un millón de dólares.