El único fundador vivo del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Tomás Borge, afirmó hoy que uno de los antiguos comandantes de la revolución se opuso, en un primer momento, a aceptar el triunfo electoral de Violeta Barrios de Chamorro, hace 20 años.
"En aquel momento se discutió con la (hoy extinta) Dirección Nacional si entregábamos o no el poder", aseguró Borge, actual embajador de Nicaragua en Perú, en declaraciones al Canal 12 de la televisión local, en el día en que se conmemora el 20 aniversario del triunfo electoral de Chamorro.
"No voy a decir nombre. No tiene importancia. La mayoría decidió no aceptar la sugerencia de no entregar el poder", agregó.
El actual presidente del país, Daniel Ortega, que gobernaba Nicaragua también en ese entonces, Borge y un tercer miembro, que no identificó, de los nueve comandante históricos del FSLN "fuimos partidarios de ser fieles a la voluntad popular", señaló.
"Alguno por allí sugirió la posibilidad de no entregar (el poder), pero ese (comandante) no tuvo el respaldo de la mayoría de los miembros de la Dirección Nacional del FSLN", sostuvo.
No obstante, esa versión de Borge es contraria a la que da Henry Ruiz, conocido como comandante Modesto durante la insurrección sandinista que derrocó en 1979 a Anastasio Somoza, quien señaló que ninguno de los nueve ex comandantes se opuso a reconocer la victoria de Barrios de Chamorro.
"Nos levantamos, cabizbajos unos, resignados otros, pero eso fue lo que pasó", relató.
En lo que si coinciden los sandinistas y los disidentes es que perdieron esas elecciones, contra pronóstico, por la guerra civil que enlutó a Nicaragua y porque habían dejado una economía en ruinas.
Violeta Chamorro candidata por la Unión Nacional Opositora (UNO), que agrupaba a 14 partidos opositores desde la derecha a la izquierda moderada, se convirtió hoy hace 20 años en la primera mujer en ser electa presidenta de Nicaragua, al derrotar a Ortega, que buscaba la reelección.
Según una encuesta publicada hoy en el diario local La Prensa, la también viuda del periodista Pedro Joaquín Chamorro, asesinado por pistoleros somocistas en 1978, es considerada la mejor presidenta que ha tenido Nicaragua tras el fin de la dictadura de la familia de los Somoza.
Chamorro, de 80 años, está totalmente retirada de la política y dedicada a su familia y a una fundación que lleva su nombre.
El aniversario de su triunfo electoral ha transcurrido sin ninguna celebración de sectores de la oposición.