El presidente del Jerusalem Center for Public Affairs y ex-asesor del Gobierno de Israel, Dore Gold, ha avisado hoy del riesgo de que Irán logre armas nucleares, porque dará nuevas herramientas al terrorismo islamista, y ha pedido que Europa y EEUU trabajen juntos para detener esta amenaza.
Así lo ha advertido durante la mesa redonda "Europa y su responsabilidad estratégica", en el marco de los cursos de Campus FAES, coloquio que ha compartido con el profesor de Relaciones Internacionales de la UNED Carlos Echeverría y con el analista político Mauricio Sánchez.
Gold ha rechazado que la respuesta para acabar con la ira que sienten los países islámicos hacia occidente sea que el Estado de Israel haga concesiones hacia las peticiones de los palestinos.
Justo al contrario, ha subrayado, ya que "si Irán siente que es el nuevo poder regional, e Israel hace concesiones y se vuelve más vulnerable, hagamos los acuerdos que hagamos con palestinos o sirios nos van a barrer".
Para Gold, el primer desafío al que deben enfrentarse en la actualidad tanto Estados Unidos como Europa es la búsqueda de armas nucleares en Irán, porque si logran desarrollar estas armas y sistemas de propulsión para que puedan alcanzar objetivos a larga distancia, el terrorismo se encontrará con un "paraguas nuclear" y cobrará una fuerza a la que será difícil responder.
Y no sólo están bajo riesgo Europa, Israel, Estados Unidos o América Latina, ha dicho, sino también muchos pequeños estados en el Golfo Pérsico que hoy por hoy ya sienten esa amenaza.
Por ello, ha destacado que hay que fijar unas prioridades claras para los países occidentales, y la primera es una labor conjunta de Estados Unidos y Europa para contener y desmantelar esa amenaza iraní.
La solución al problema de Israel y Palestina, ha dicho, podrá buscarse después de acabar con esa amenaza.
Carlos Echeverría, por su parte, ha advertido de la importancia del norte de África para los terroristas islamistas, no sólo porque han golpeado con ataques en lugares como Argelia, sino también por la cercanía a Europa.
Pero ha señalado que no sólo se han centrado en el norte de África, sino que el terrorismo islamista ha tenido una proyección internacional importante, desde la yihad contra los soviéticos en Afganistán en los años ochenta hasta los lugares en los que se están intentando asentar estos grupos durante esta década, como el propio Afganistán, Pakistán, Arabia Saudí o el cuerno de África.