El chileno Germán Cofré Martínez, que figuraba como detenido desaparecido en la dictadura de Augusto Pinochet, renovó su cédula de identidad en Argentina, donde vivía desde hace 35 años, incluso después de que en Santiago se celebrara su supuesto entierro, informa hoy la prensa local.
Tras una prolongada ausencia, Cofré acudió la semana pasada al domicilio de su familia, que decía no saber nada de él desde 1973, cuando fue detenido por militares.
Incluso, su familia le celebró un funeral hace algunos años, tras la supuesta identificación de unos restos encontrados en una tumba sin nombre del Cementerio General de Santiago.
El portal de Internet Terra informa hoy que Cofré renovaba periódicamente su cédula de identidad en el Consulado de Chile en la ciudad argentina de Mendoza, un trámite que realizó por última vez en 2002, después de que sus familiares enterraron sus supuestos restos en Santiago.
Funcionario municipal y militante del Partido Socialista, Cofré, de quien no se sabía nada desde el 24 de septiembre de 1973, residía y trabajaba desde entonces en Mendoza, cerca de la frontera con Chile, informa hoy el diario La Segunda.
En tanto, su esposa, María del Carmen Cisterna Zapata, quien murió el año pasado, presentó en marzo de 1992 una querella en la que denunció que Cofré había sido detenido días después del golpe militar comandado por Augusto Pinochet en septiembre de 1973.
Tras ser reconocido Cofré oficialmente como detenido desaparecido, su familia recibió subsidios y becas de estudio por parte del Estado, un hecho que según anunció hoy el subsecretario del Interior, Felipe Harboe, se investigará para determinar si constituyó dolo.
Harboe precisó que por el momento no se ha comprobado la existencia de un hecho punible, por lo que "no hay ningún procesado ni sancionado", y subrayó que "no se puede cuestionar el sistema en conjunto por la existencia de un caso puntual".
Fueron los vecinos de la familia de Cofré quienes alertaron de la aparición de este ciudadano a la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), que decidió llevar el caso a la justicia para aclarar los hechos.
"Con la misma fuerza y rigor que hemos demandado que se sancione a quienes violaron los derechos humanos, si se demuestra que aquí hubo intencionalidad de aprovecharse de una situación tan dramática y tremenda, tendrá que recibir toda la sanción que corresponda", dijo la presidenta de la agrupación, Lorena Pizarro.
Cofré se reunió ayer con el juez de la Corte de Apelaciones de Santiago Carlos Gajardo, quien ordenó este martes al Servicio Médico Legal realizar una serie de pruebas dactilares y médicas para comprobar la identidad del supuesto desaparecido, que se encuentra en libertad.
El juez Gajardo investiga el caso del patio 29 del Cementerio General, donde a principios de la década de 1990 se hallaron los cuerpos de más de 130 víctimas de la dictadura, algunos de los cuales fueron mal identificados y entregados erróneamente a algunas familias, como ocurrió en el caso de Cofré.
Cofré no figura como detenido desaparecido en el Informe Retting sobre las violaciones a los derechos humanos, elaborado en 1991 por la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, aunque sí consta como tal en un documento publicado en 1996 por la Corporación Nacional de Reparación y Reconciliación.