La Aeronáutica brasileña determinó hoy que un fallo humano involuntario de los pilotos fue la causa principal del accidente aéreo que causó 154 muertos en 2006 al chocarse en pleno vuelo una avioneta y un avión comercial sobre la selva amazónica de Brasil.
Los pilotos estadounidenses Joe Lepore y Jan Paladino, que pilotaban el avión ejecutivo modelo Legacy que chocó contra el Boeing de Gol, están respondiendo ante la Justicia por su implicación en este caso.
Un tribunal brasileño los absolvió el pasado martes del cargo de negligencia, pero todavía los juzga por atentado contra la seguridad de vuelo.
El avión comercial de la aerolínea Gol, que cubría la ruta entre Manaos y Brasilia, se estrelló en la selva, mientras que la avioneta consiguió aterrizar en un aeródromo cercano con sus pasajeros a salvo.
El informe baraja como posibilidades que los pilotos apagaran el dispositivo de localización por radar conocido como "trasponder" al golpear el botón sin intención con un ordenador portátil o al accionar un instrumento para verificar el nivel de combustible.
El documento también señaló que fue decisiva la inexperiencia de los pilotos en el manejo de el modelo de avioneta que pilotaban, que realizaba su vuelo inaugural en dirección a Estados Unidos.
Señaló en que no planificaron el vuelo, que fallaron en no identificar que el "trasponder" estaba apagado y tardaron en darse cuenta de que hubo una interferencia en su última comunicación con la torre de control antes del accidente.
La Aeronáutica también responsabilizó a los controladores y a sus superiores por deficiencias en sus comunicaciones, procedimientos y toma de decisiones, que no evitaron la colisión a 37.000 pies de altitud, ocurrida el 29 de septiembre de 2006.
El informe reconoció deficiencias en la formación de los controladores y la escasez de personal.
Este fue el más grave accidente de la historia aeronáutica brasileña hasta julio de 2007, cuando se estrelló un Airbus en el aeropuerto de Congonhas de Sao Paulo, causando la muerte de 199 personas.