Un intelectual haitiano acoge la iniciativa de la UNESCO de proteger el patrimonio del país


Un intelectual haitiano acogió hoy la iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia y la Cultura (UNESCO) de crear un Comité Internacional de Coordinación (CIC) dedicado a la preservación del patrimonio cultural del país tras el terremoto.


El pasado lunes la UNESCO y el Ministerio de Cultura de Haití anunciaron la creación del Comité Internacional para proteger al país caribeño del pillaje y la exportación ilegal de patrimonio cultural, de los que puede ser víctima tras el devastador terremoto del pasado enero.


El decano para la investigación de la Facultad de Etnología de la Universidad de Estado de Haití, Jean Yves Blot, consideró "positiva" la decisión del organismo para ayudar en el inventario, la preservación y la rehabilitación del patrimonio haitiano, severamente afectado por la catástrofe.


"El patrimonio material sufrió, pero también el patrimonio inmaterial", subrayó el profesor en una entrevista con Efe, en la que insistió sobre la "religiosidad partidista" que fue promovida después del 12 de enero, negando valores propios de la cultura haitiana.


Según el intelectual, "la falta de datos científicos" en lo que tiene que ver con el fenómeno que afectó el país, "refuerza absolutamente la religiosidad".


Criticó en este contexto las "manipulaciones religiosas" realizadas por lideres que "explotan la desesperanza y el temor" de la población, mientras que "el Estado aprovecha (esta situación) porque no puede resolver los problemas" de 1,2 millones de personas que no tienen ni techo ni un acceso a servicios básicos.

 

Advirtió que esta "forma de terapia donde la religión reemplaza a la sicología" no pasa de ser un elemento "provisional" y representa "una arma de doble filo".


El etnólogo estimó que "tenemos la capacidad cultural de sobrepasar este sismo", que afectó fuertemente la capital y otras regiones del país causando, según un balance provisional, unos 217.000 muertos.


A pesar de que prácticas rituales populares gestionan solamente "la muerte individual", Blot no tiene "ninguna duda que filosóficamente" prácticas culturales tradicionales "pueden ayudar a encontrar una salida".

 

Destacó que en la filosofía popular hay un "movimiento dialéctico" entre la vida y la muerte que crea relaciones estrechas entre los vivos y los muertos.


"En el vudú, la muerte es una especie de transición, un pasaje", explicó.


Agregó que "los vivos se dirigen a los muertos y les explican sus problemas, mientras que estos últimos vigilan a sus familiares".

 

Es por esto que, según él, el día de los muertos (2 de noviembre) es "un momento de festejar la vida a través de la muerte, celebrar la vida en los cementerios", con canciones, bailes y palabras fuertes.


También, agregó, los "velatorios populares" son momentos de "fiesta, juegos y chistes".


El profesor Blot planteó que el tambor, como elemento de referencia de los rituales populares y de la cultura haitiana, puede animar la población en el camino de la reconstrucción.


Mientras tanto, fuera de lo religioso, "el Estado debería crear el espacio para permitir a los artistas (de estilo tradicional) expresarse", para ayudar a la población a "dominar el suceso".


Sin embargo, reconoció que en la actualidad, "Haití vive un drama", porque la situación general es muy difícil, con estructuras públicas débiles, frente a las necesidades que se multiplicaron desde el 12 de enero.


Blot teme que el paisaje de la capital cambie por largo tiempo con "damnificados de la vida" que fueron "vecinos de la muerte" y que "se posicionan ahora en los campos de refugiados para instalarse" definitivamente.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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