Un juez federal de EE.UU. rechazó hoy liberar a un detenido en Guantánamo que fue capturado en Pakistán después de los atentados del 11-S junto a un supuesto líder terrorista pero que alegó haber sido víctima de un error.
El argelino Abdul Razak Ali, de 40 años, fue detenido en marzo de 2002 en una casa en Pakistán, donde el director de operaciones de la red terrorista Al Qaeda, Abu Zubaydah, fue arrestado también después de un cruce de fuego.
Ali fue trasladado a Guantánamo en junio de ese año.
El detenido negó que hubiera estado con el grupo de Zubaydah en Afganistán y que hubiera colaborado con el terrorismo, pese a que un amigo cercano a Zubaydah le había ubicado en el país centroasiático.
Pero el juez federal del Distrito de Columbia Richard Leon consideró en su auto que existen suficientes pruebas de que el sospechoso de terrorismo formaba parte de una fuerza de combatientes constituida por Zubaydah.
Por ello, EE.UU. puede seguir manteniéndolo detenido en Guantánamo, señaló el magistrado federal.
Abu Zubaydah, cuyos interrogatorios fueron grabados por la CIA y que fue torturado, según se supo en 2009, estuvo detenido durante años en una prisión secreta de la agencia de espionaje estadounidense y trasladado finalmente a Guantánamo en 2006.
Según EE.UU., ayudó a preparar el atentado contra el USS Cole en Yemen en el 2000.
La abogada de Ali, Candance Gorman, aseguró que su cliente no conocía a Zubaydah y que si había estado en Afganistán era para huir del clima antiárabe que había en Pakistán después del 11-S.
El juez consideró que no era creíble el argumento, dado que Zubaydah no toleraría que estuviera viviendo un "desconocido" y una "persona no de confianza" con él en una casa con dos dormitorios.
Además, sostuvo, Ali, que ahora dice que se llama Saeed Bakhouche, había admitido cuando fue interrogado por primera vez que había estado en Afganistán para luchar en la yihad (guerra santa) contra EE.UU. y las fuerzas aliadas.
Ali ha dicho que fue víctima de un error de identificación.
Leon indicó que la detención de ambos en la casa de Pakistán, donde había documentos de Al Qaeda y herramientas para fabricar artefactos explosivos, sería ya de por sí suficiente motivo para mantener detenido a Ali, pero destacó que los fiscales también creen que el detenido había recibido clases de inglés en esa casa.
Después de su detención en Pakistán, Ali fue trasladado a la base aérea de Bagram y desde allí llevado a Guantánamo, donde permanece encarcelado sin que EE.UU. hubiera presentado cargos contra él.
Actualmente hay todavía 173 detenidos en la prisión de Guantánamo.
El presidente de EE.UU., Barack Obama, ha prometido cerrar la cárcel pero no ha podido hacerlo ante la oposición política a sus planes de juzgar a los sospechosos en EE.UU. y ante los problemas para reubicar a los presos en sus países de origen o en terceros.