El secretario general de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), Mario Huamán, afirmó hoy que el ministro peruano del Interior, Octavio Salazar, se comprometió a capturar a los extorsionadores que desataron una guerra contra los empresarios y obreros de la construcción civil.
Huamán se entrevistó hoy con el ministro, tras una movilización de protesta del gremio obrero, para exigir que la policía peruana detenga a los extorsionadores que, según manifestó al canal N, "se agazapan detrás de seudo sindicatos", y ya están plenamente identificados por la CGTP y la misma policía.
Los sindicatos han denunciado el asesinato de 49 obreros desde 2008.
El dirigente sindical explicó que los extorsionadores, que se hacen pasar como obreros pero andan armados, piden a los empresarios del uno al dos por ciento del costo total de la obra, y una cuota de 20 a 30 puestos de trabajo en la construcción.
Sin embargo, "son gente de los bajos fondos, que hacen que la empresa les siga pagando sin trabajar, y se dedican a atacar más obras para incrementar (la ganancia por) la extorsión", agregó Huamán.
Las presuntas mafias en torno a la construcción civil han asesinado a seis obreros en lo que va de 2010 y a un total de 49 trabajadores desde 2008, según datos de la policía, citados por la prensa local.
De acuerdo con Huamán, "el ministro Salazar se ha comprometido a reanudar la mano firme para mandar a estas personas a dónde les corresponde: la cárcel".
El jefe de la CGTP admitió, sin embargo, que hace unos años expulsó a un grupo de dirigentes de la construcción civil, agremiados bajo su organización, que estaban acusados de ser extorsionadores y cuya responsabilidad fue constatada por su agrupación.
Huamán dijo que viene trabajando desde 2003 con la Cámara Peruana de la Construcción, que reúne a los empresarios del sector, y la policía para identificar a los extorsionadores.
Añadió, además, que sus nombres han sido entregados al ministerio.
En opinión del dirigente, en los últimos años no se ha capturado a los extorsionadores porque tienen "padrinos políticos", en alusión al supuesto vínculo que tiene uno de los "seudo sindicatos" con el Partido Aprista Peruano (PAP) del actual presidente Alan García.