El abogado chileno Felipe González, vicepresidente segundo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), afirmó que en Honduras hay "un cuadro grave de violación de derechos humanos", tras el golpe de Estado que hace dos meses derrocó al presidente Manuel Zelaya.
En una entrevista que publica hoy el diario La Nación, González, integrante del grupo de la CIDH que el pasado 21 de agosto concluyó una inspección de cinco días al país centroamericano, denunció los abusos que se producen en el país tras la llegada al poder del presidente de facto, Roberto Micheletti.
"La sensación es que hay un cuadro grave de violación de algunos derechos humanos", aseguró González, quien agregó que durante su estancia en Honduras observó "violaciones a la integridad física de las personas, a la libertad de expresión y al derecho de reunión".
"Lo más grave eran las palizas, las golpizas que se les daban a los manifestantes. La comisión directamente vio a muchísimas personas con lesiones graves en sus cuerpos, en sus cabezas, y no ha habido, ni parece que vaya a haberlas por el momento, sanciones para los responsables", indicó el representante del organismo, dependiente de la Organización de Estados Americanos (OEA).
González aseguró que mediante sus pericias sobre el terreno consiguieron información sobre cinco desapariciones forzadas, de las cuales tres se esclarecieron, y llegaron a la "convicción preliminar" de que hubo cuatro muertes relacionadas con el golpe de Estado.
Denunció, además, las restricciones a la libertad de expresión llevadas a cabo por el Gobierno de facto, según él para "mantener a raya a los opositores, lo cual es ilegítimo en un Estado de derecho".
El abogado afirmó que la CIDH se muestra favorable al Acuerdo de San José, que auspicia el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, salida a la crisis que "se ajustaría a los moldes del derecho internacional".