El ministro de Transporte de Brasil, Paulo Sergio Passos, cuyo despacho está bajo investigación debido a sospechas de fraude, aseguró hoy que el Gobierno mantiene a raya a la corrupción y garantizó que "cada denuncia" será esclarecida.
Passos sucedió hace un poco más de un mes en el Ministerio de Transporte a Alfredo Nascimento, a quien la jefa de Estado, Dilma Rousseff, destituyó en medio de sospechas que también le costaron el cargo a otros cuatro directores de ese despacho.
Aunque no está implicado directamente en esos supuestos ilícitos, Passos fue convocado hoy por una comisión del Senado que le exigió explicaciones sobre las denuncias y medidas que se han adoptado para poner fin a las irregularidades.
El ministro dijo que su despacho tiene una "activa colaboración" con la Contraloría General de la República, ente responsable de las investigaciones, y manifestó confianza en que "todo" será aclarado.
Afirmó además que algunas de las denuncias de desvíos de fondos públicos que condujeron a la caída de Nascimento se apoyaron en "supuestos equivocados".
Se refirió en concreto a sospechas sobre supuestos sobreprecios en las obras de mejorías y construcción de varias carreteras, que calificó de "infundadas".
El ministro aseguró que, en esos casos, se trató solamente de ajustes en los contratos firmados con constructoras que se debieron a diversos factores, entre los que citó la inflación y problemas en la ejecución de los proyectos que encarecieron las obras.
También hoy estaba previsto que compareciera ante una comisión de la Cámara de Diputados el ministro de Turismo, Pedro Novais, a quien los parlamentarios pretenden pedirle explicaciones sobre los ilícitos en esa dependencia.
Novais fue citado por tres comisiones parlamentarias distintas después de que, la semana pasada, su viceministro, Frederico Silva da Costa, y otros 35 funcionarios fueron arrestados por su presunta participación en un millonario desvío de recursos públicos.
Sin embargo, Novais no se presentó hoy, alegó problemas de agenda y le solicitó a las tres comisiones que lo citaron que organicen una sesión conjunta, de modo de responder a las demandas de cada uno de esos grupos en una sola comparecencia.
En sus primeros siete meses en el poder, además de haberle pedido la renuncia a Nascimento, en Transportes, Rousseff también perdió al ahora exministro de la Presidencia Antonio Palocci por sospechas de enriquecimiento ilícito.
Durante los últimos días, otras denuncias tocaron directamente al titular de Agricultura, Wagner Rossi, a quien la oposición también pretende convocar al Congreso.
Las numerosas denuncias contra el Gobierno afectan a políticos de diversos partidos de la coalición oficialista, en la que ya se han generado temores sobre un posible resquebrajamiento ante lo que muchos califican de "limpieza ética" impulsada por Rousseff.