El ministro ecuatoriano de Defensa, Javier Ponce, pidió una "aclaración definitiva" sobre la acusación que hiciera esta semana un oficial de la Policía, que señaló a militares por la muerte de un agente durante la sublevación del pasado 30 de septiembre.
Luis Bilbao, jefe del Grupo de Intervención y Rescate (GIR) de la Policía acusó a militares de haber disparado contra un miembro de esa unidad durante la operación de rescate del presidente del país, Rafael Correa, que el día de la sublevación permaneció retenido por más de nueve horas en un hospital policial.
"Eso me parece muy preocupante y creo que eso es necesario que la Policía lo aclare muy bien, porque no se pueden hacer ese tipo de acusaciones si no hay un sustento muy sólido y muy claro", replicó el ministro Ponce.
Además, dijo que, para él, la denuncia de Bilbao no debió haberse hecho "en los medios de comunicación, sino plantearla en los canales respectivos internos".
Asimismo, manifestó que conoce que el jefe del GIR, en una declaración ante la Fiscalía, "ha modificado esa apreciación y ya habla de supuestos, es decir ya no da por hechas las cosas".
Según el jefe del GIR, la muerte del agente Froilán Jiménez, durante la operación de rescate de Correa, no fue por un disparo de francotiradores de esa unidad, sino de los militares que participaron en la maniobra.
Incluso Bilbao negó que el GIR haya usado fusiles para francotiradores durante la revuelta, como han denunciado el Gobierno y testigos de los acontecimientos.
Para el ministro de Defensa, pueden haber versiones distintas sobre este hecho, pero dijo que le parece "grave y que es necesario ir a una aclaración definitiva, el pronunciamiento de ese oficial del GIR".
"Eso es muy grave por el hecho de que tiene también otras connotaciones bien especiales. En primer lugar las Fuerzas Especiales (del Ejército) fueron al escenario del rescate del señor presidente, en primera instancia, sin armas letales", recordó.
"Si se miran los hechos, los 41 heridos son de las Fuerzas Armadas, no hay heridos en la Policía, y los muertos, con excepción del policía (Jiménez), que lo más probable fue por un disparo de la misma Policía, son de las Fuerzas Armadas", comentó.
"Por eso es importante de que este tipo de declaraciones se aclaren", reiteró el ministro de Defensa.
La justicia ecuatoriana ha abierto expedientes administrativos contra 700 policías por los hechos del 30 de septiembre, que el Gobierno ha interpretado como un "intento de golpe De Estado".
En esa jornada, decenas de policías protestaron contra una ley que consideraban que eliminaba incentivos profesionales, ante lo cual el presidente Correa acudió al sitio de la manifestación para dialogar, aunque en ese momento fue agredido por agentes.
Correa fue atendido en un hospital policial aledaño a la protesta, de donde no salió hasta la noche, cuando militares y agentes leales le rescataron en un impresionante operativo efectuado en medio de un intenso tiroteo.