El ministro salvadoreño de Economía, Héctor Dada Hirezi, aseguró hoy que no debe sorprender la falta de acuerdo en la última ronda entre Centroamérica y Europa para un Acuerdo de Asociación y consideró que se debe entrar "a una negociación más reflexionada".
"Nos sorprende que se sorprendan de que la ronda de Bruselas no terminara en un acuerdo, porque toda negociación implica confrontación de intereses y uno tiene que ser lo suficientemente responsable para saber si esa ronda podía dar o no como resultado un acuerdo", declaró Dada Hirezi.
"Como queremos un acuerdo con la Unión Europea (UE), pensamos que esa ronda no nos conducía a un acuerdo, sino a un desacuerdo", agregó el funcionario en un acto organizado por la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (SIECA).
Destacó que "para salvar la negociación había que parar esa forma de discusión que se estaba realizando en Bruselas".
Centroamérica y la UE han emprendido una etapa de consultas políticas para desencallar la negociación de un acuerdo de asociación, después de que cerraran ayer la ronda de negociación sin lograr acuerdo en temas como productos lácteos, indicaciones geográficas y las reglas de origen de los textiles.
A juicio del ministro salvadoreño, "se han generado las condiciones" para que entren "a una negociación más reflexionada".
"Europa necesitaba reflexionar, Centroamérica necesita reflexionar y cada país centroamericano necesita reflexionar", puntualizó.
"Vamos a seguir negociando con responsabilidad y con el deseo de tener un acuerdo", aseguró Dada Hirezi, quien resaltó que "una de las virtudes de ese acuerdo" es que "pone a los centroamericanos a repensar la integración de otro modo".
Por su parte, la titular de la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (SIECA), Yolanda Mayora, dijo a Efe que "la etapa más difícil" de cualquier negociación "es precisamente la de cierre" y consideró "lógico y natural que se dé esta necesidad de hacer consultas finales".
"En este caso específico de la Unión Europea es un tratado bastante complejo, es un tratado quizás más difícil que otros que hemos negociado", admitió Mayora, al detallar que los países centroamericanos debían plantear una "sola oferta", lo que, a su juicio, implicaba una "doble negociación" para esta región.
"Lo que hace falta es tomar decisiones finales sobre algunos temas y también esperar de los europeos mayor compresión sobre las necesidades y diferencias de desarrollo que hay entre Centroamérica y la Unión Europea", sostuvo.