Un niño de 12 años fue detenido por novena vez en la ciudad brasileña de São Paulo cuando conducía un coche robado, en el que circulaba con otros dos menores de 12 y 17 años, informaron hoy fuentes policiales.
Las autoridades destacaron el caso del pequeño conductor, que en los últimos quince meses ya había sido arrestado otras ocho veces por el mismo delito.
El menor conducía el vehículo y cuando fue sorprendido por una patrulla policial intentó huir. Durante la persecución, el niño identificado sólo con la inicial "F" recorrió casi un kilómetro, hasta que detuvo el coche.
Según la policía, el chico actuaba como jefe de la pandilla y primero alegó que el automóvil era de su padre, luego dijo que lo había encontrado abierto y decidió junto con sus amigos "dar una vuelta", y finalmente aceptó que lo había robado.
Los tres chicos fueron ingresados en un reformatorio, donde permanecerán hasta que un juzgado de la Infancia y Juventud decida si regresan con sus familias o permanecen allí internados.