El presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, Leopoldo Brenes, exhortó hoy a los católicos a que eviten la polarización en este país y abogó para que prevalezcan la justicia, la paz, la libertad y la concordia.
"Hoy estamos orando por la paz de nuestro país. Nicaragua no necesita hijos con espíritu de violencia sino hijos que construyan un país de prosperidad, tolerancia y libertad", dijo Brenes, también arzobispo de Managua.
El prelado formuló su llamamiento durante el tradicional y multitudinario Vía Crucis penitencial que se desarrolló en la periferia sur de esta capital y al que asistieron varios miles de creyentes, centenares de ellos vestidos de blanco.
A lo largo de las Catorce Estaciones, sacerdotes de la archidiócesis de Managua arremetieron contra la injusticia al señalar que ésta "crea el desempleo y la pobreza en la que está sumergida la población".
Las autoridades eclesiásticas, a través de la televisión y la radio que difundieron el Vía Crucis, también rechazaron "a los que chantajean e infunden miedo para someter al pueblo".
A la procesión con la venerada imagen de la Sangre de Cristo, que se inició frente al Colegio Teresiano y finalizó en la catedral de Managua, también asistieron el Nuncio Apostólico en Nicaragua, Henryk Józef Nowacki, así como el obispo auxiliar, Silvio Báez.
Centenares de creyentes, durante el recorrido de unas cinco horas bajo el inclemente sol de este Viernes Santo, pagaron promesas caminando vendados, descalzos o de rodillas.
Otros lo hicieron cargando una cruz de madera, mientras algunas personas repartían agua o refrescos para calmar la sed de los que asistieron al Vía Crucis de varios kilómetros de recorrido.