SE MOSTRÓ decidido a usar su papado para llamar la atención sobre la suerte de los necesitados y oprimidos del mundo, manteniendo al mismo tiempo un rumbo conservador en la Iglesia.
"Hablo en nombre de los que no tienen voz", dijo en un viaje a Africa en 1980.
Para el Papa, entre los que no tienen voz están los nonatos y los disidentes que se pudren en las cárceles.
Se sintió a gusto exponiendo sus teorías -tanto a dictadores de izquierda como de derecha, así como a las democracias del mundo- de que el capitalismo y la globalización sin freno no son la panacea del mundo post Guerra Fría.
Infatigable defensor de la paz y del desarme nuclear, advirtió a menudo que la humanidad se encamina hacia su destrucción, y en el 2003 encabezó la campaña del Vaticano contra la guerra de Irak, oponiéndose abiertamente a la invasión.
Giuseppe Melchiorre Sarto, santificado el 29 de mayo de 1954. Se le atribuyeron ya en vida muchos milagros. Pasó a la historia como "el Papa santo", "el Papa de la Eucaristía" y "el Papa enemigo del modernismo", y fue famoso por su condena de las tesis exegéticas -decreto "Lamentabili" y encíclica "Pascendi"- y su impulso del Catecismo, la reforma de la curia romana, la actividad misionera y la codificación del Derecho canónico. Durante su Pontificado (1903-1914) se consumó en Francia la separación de Iglesia y Estado.
"EL PONTÍFICE DE LAS ENCÍCLICAS"
Vincenzo Gioacchino Pecci, (Carpineto 2/03/1810 - Roma 20/07/1903). Desempeñó su pontificado entre el siglo XIX y comienzos del XX (1878-1903). Denominado el "Pontífice de las Encíclicas", destaca de las cerca de 50 que publicó la "Rerum Novarum" (1891), primera gran encíclica social. Impulsó el catolicismo en muchos países de Europa; fundó la Academia de Santo Tomás de Aquino en 1859; tuvo gran habilidad en el manejo de las relaciones internacionales con otros Estados y a su postura conciliadora se atribuye el fin en 1879 de los cismas caldeo y armenio.