Un reactor nuclear situado a unos 150 kilómetros al noroeste de Ottawa, la capital canadiense, sufrió una fuga radiactiva el pasado 5 de diciembre, informó hoy el periódico Toronto Sun.
El reactor de Chalk River, construido en 1958, es utilizado para proveer del 70 por ciento de los isótopos médicos que se utilizan en hospitales de todo el mundo para el tratamiento de cánceres.
Toronto Sun señaló que, según documentos internos a los que tuvo acceso, la fuga se produjo el 5 de diciembre y liberó al aire tritio, una sustancia radiactiva.
Los técnicos de la central consiguieron contener unos 800 litros de agua contaminada que está ahora almacenada en barriles especiales, añadió el periódico.
Según el informe del diario, la salud de los trabajadores de la central no estuvo amenazada por la fuga y las emisiones al medio ambiente no fueron dañinas.
Los especialistas comentaron en el informe que no saben qué causó la fuga y que, aunque se podría reproducir en cualquier momento, el reactor ha estado funcionando a pleno rendimiento desde poco después del incidente.
El rotativo dijo que otra parte de la estación nuclear está sufriendo una fuga de agua y que los técnicos simplemente están bombeando más para reemplazar los 7.000 litros que se pierden al día.
El líquido del escape está siendo arrojado al río Ottawa, que discurre por la capital del país.
La Comisión de Seguridad Nuclear Canadiense señaló al periódico que el agua filtrada "tiene un nivel de radiactividad muy bajo" y no representa peligro.
Chalk River está produciendo actualmente casi el doble de la cantidad normal de isótopos médicos para compensar el parón técnico de un reactor holandés.
En diciembre del 2007, el Gobierno forzó la reapertura del reactor de Chalk River después de que la Comisión de Seguridad Nuclear Canadiense, encargada de velar por el funcionamiento seguro de las instalaciones, decidiese cerrarlo tras una parada rutinaria por mantenimiento.