El sindicalista nicaragüense Freddy Velásquez cumplió hoy 30 días de huelga de hambre en demanda de ser reintegrado a sus labores en una institución estatal que le despidió en 2008, según él, ilegalmente, mientras su compañero Germán Sánchez acumula 16 días de protesta por el mismo motivo.
Velásquez dijo a periodistas que está "dispuesto a llegar a las últimas consecuencias" pese a que su esposa y sus dos hijas, de 11 y 17 años, le han pedido que desista, debido a que se encuentra delicado de salud.
"Mi familia me implora que desista de mi lucha, incluso mi hija mayor me dijo que si la amaba que desistiera, pero esta lucha es por el amor que les tengo y quiero que me entiendan, pues lo hago para que mañana sus derechos laborales sean respetados", comentó el sindicalista, ex trabajador del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI).
Velásquez es parte de un grupo de 25 sindicalistas del MTI que fueron despedidos hace dos años de esa institución, según ellos por defender el convenio colectivo, aunque esa entidad alega que fue por una supuesta "indisciplina" que ese Ministerio no ha aclarado aún.
Un tribunal de apelaciones de Managua falló hace tres meses a favor del reintegro a sus cargos, aunque los trabajadores acusan al titular del MTI, Pablo Martínez, de negarse a acatar la sentencia alegando que apeló ese fallo.
Ante esa situación, el 5 de julio pasado los sindicalistas despedidos comenzaron una protesta que llevó luego a dos de ellos a hacer una huelga de hambre en demanda de su reincorporación.
El titular del MTI ha dicho que ahora es un "problema" del máximo tribunal de justicia si reintegra o no a esos ex trabajadores.
"Eso está en la Corte Suprema de Justicia. Yo soy obediente a las resoluciones de la Corte y son de obligatorio cumplimiento. Si ellos llevan una resolución de la Corte de que los reintegre, los reintegro. A mí no me ha llevado ninguna resolución", ha sostenido el ministro.
Los médicos que atienden al obrero Velásquez, integrante del sindicato de trabajadores del MTI, han dicho que su salud se ha "deteriorado" después de que debiera ser trasladado de emergencia dos veces en los últimos cuatro días a un centro asistencial con dolores agudos en el estómago asociados a una úlcera severa.
"Si (el presidente de Nicaragua, Daniel) Ortega es revolucionario, socialista y cristiano, como dice en las tarimas, si es humano, que tome conciencia y vea lo que sucede en la vida de los trabajadores del Estado", declaró, por su lado, el sindicalista Germán Sánchez.
Los huelguistas son apoyados por dirigentes de la sandinista Confederación Sindical de Trabajadores "José Benito Escobar" y otros sindicatos opositores.