Un tribunal de Ammán reanudó hoy el juicio contra el danés Kurt Westergaard, el dibujante de las caricaturas de Mahoma, en una sesión en la que los testigos de la acusación aseguraron que las viñetas pretendían "sembrar el odio entre religiones".
Westergaard y otros diecinueve editores y periodistas daneses son juzgados en rebeldía por una corte de primera instancia, acusados de "blasfemia" después de que la coalición jordana "El profeta de Dios nos une" -integrada por académicos, juristas y sindicalistas, entre otros-, denunciara la publicación de las viñetas.
La polémica por las caricaturas surgió por la publicación el 30 de septiembre de 2005 en el periódico danés "Jyllands-Posten" de doce viñetas de Westergaard donde aparecía el profeta Mahoma. En una de ellas se le representaba con un turbante en forma de bomba.
Posteriormente varios periódicos daneses y europeos publicaron las viñetas en un gesto que desencadenó fuertes protestas en el mundo islámico, con disturbios en varios países en los que murieron unas 150 personas y un boicot comercial a productos daneses.
El tribunal reanudó hoy las sesiones del juicio, iniciado el pasado día 25, escuchando las declaraciones del líder de la plataforma "El profeta de Dios nos une", Zakariya al Sheij.
Al Sheij afirmó que "los dibujos insultan los sentimientos de todos los musulmanes porque los muestra como terroristas y además van en contra de la libertad de expresión".
Por su parte, el portavoz de la campaña, Maruan Shehadeh, manifestó que las caricaturas buscaban "sembrar el odio entre religiones y entre Oriente y Occidente, así como encender el conflicto entre civilizaciones e intentar relacionar el terrorismo con el islam".
El tribunal dio por terminada la sesión de hoy y anunció que escuchará más testigos el próximo jueves.
Ninguno de los acusados compareció ante la corte jordana ni reclamó la presencia de abogados defensores ante el juez.