El concejo municipal de Nueva York aprobó hoy que la calle del barrio de Queens donde un joven afroamericano perdió la vida en 2006 tras recibir cincuenta disparos por parte de la policía lleve a partir de ahora su nombre.
Un total de 47 miembros del órgano legislativo municipal votaron a favor de que el lugar donde hace tres años murió el joven, que contaba con 23 años, lleve el nombre de "Sean Bell Way", mientras que hubo siete votos en contra y dos abstenciones.
La medida que pretende honrar la memoria del joven, ha levantado polémica en Nueva York, donde el sindicato de la policía y algunos políticos se han manifestado en contra, ya que la legislación actual contempla que, para que una vía lleve el nombre de una persona, el individuo en cuestión tuvo que realizar "actos ejemplares".
Sean Bell perdió la vida el 25 de noviembre de 2006, pocas horas antes de celebrar su boda y mientras festejaba su despedida de soltero, durante un incidente en el que varios policías efectuaron cincuenta disparos contra el automóvil que ocupaba a la salida de un club con dos de sus amigos, quienes resultaron heridos.
La dotación policial que intervino en el suceso disparó más de medio centenar de tiros contra los sospechosos, todos de raza negra, lo que suscitó de inmediato una gran conmoción y rabia en esa comunidad y en otros ámbitos de la sociedad neoyorquina, que han denunciado la brutalidad que utiliza en ocasiones la policía.
Tres de los detectives que participaron fueron acusados de homicidio voluntario e involuntario por la muerte del joven y llegaron a sentarse en el banquillo de los acusados, pero finalmente fueron declarados inocentes por un juez de Queens.