El presidente de EE.UU., Barack Obama, parte mañana viernes hacia Canadá para participar en las cumbres del G8 y del G20 con la satisfacción de llevar los deberes hechos y una agenda de claro corte asiático.
Obama, que llegará a Canadá a media mañana del viernes, tiene previsto mantener durante su estancia en el país vecino seis reuniones bilaterales, de las que cinco son con líderes asiáticos.
Europa tendrá como único representante en esas bilaterales al nuevo primer ministro británico, David Cameron, con el que Obama se verá por primera vez desde su victoria en las elecciones generales celebradas en mayo en el Reino Unido.
Hasta el momento no está prevista ninguna reunión bilateral con líderes latinoamericanos o africanos, aunque la Casa Blanca ha advertido que se podrían añadir otros encuentros a la agenda.
Obama sí se verá con el presidente coreano, Lee Myung-Bak; el jefe de Estado chino, Hu Jintao; el nuevo primer ministro japonés, Naoto Kan; el jefe de Gobierno indio, Manmohan Singh, y el presidente indonesio, Susilo Yudhoyono.
"Se trata de una oportunidad para subrayar nuestro liderazgo en lo que respecta a nuestra implicación en Asia. Concedemos una gran prioridad a estas relaciones", declaró un alto funcionario estadounidense que habló bajo la condición del anonimato para analizar la agenda presidencial en Muskoka y Toronto.
El presidente estadounidense llega a Canadá con la satisfacción de tener los deberes hechos, en una situación muy distinta de las anteriores cumbres del G20, en Londres y en Pittsburgh (EE.UU.) el año pasado, cuando la mala situación económica de su país amenazaba con poner en peligro a la del resto del mundo.
Hoy, mal que bien, la economía estadounidense parece haber emprendido el camino de la recuperación y el país se encuentra a punto de poner en marcha una amplia reforma del sistema financiero, uno de los compromisos que se adoptaron el año pasado.
En cambio, la situación europea es mucho más endeble y será uno de los grandes asuntos de la cumbre.
EE.UU. llega también con lo que parece una importante victoria bajo el brazo: la decisión china de permitir una mayor flexibilización de su divisa, el yuan. No obstante, Obama indicó hoy que habrá que "esperar y ver" a lo largo de los próximos meses si esa relajación es suficiente.
Asimismo, llega con la moral alta tras haber conseguido hace dos semanas la aprobación de una resolución en el Consejo de Seguridad de la ONU que impone nuevas sanciones contra Irán. El programa nuclear de ese país será una de las grandes preocupaciones que lleve la Casa Blanca a las dos cumbres paralelas.
Según el alto funcionario, Washington se plantea la cumbre como "una oportunidad para demostrar liderazgo en la economía y la reforma financiera, así como una ocasión para buscar nuevas oportunidades de negocio y desarrollo".
También busca, agregó, "mantener el impulso" logrado con las sanciones a Irán.
Según admitió el alto funcionario, tras un año, 2009, en el que el presidente estadounidense efectuó 14 viajes al exterior, este año las giras al extranjero se han visto reducidas debido a circunstancias como el vertido de petróleo en el Golfo de México, lo que hace aún más importantes los contactos en esta cumbre.
"Nos encontramos en un momento bastante ocupado en lo que respecta a política exterior", declaró el alto funcionario, que recordó que si la reunión se produce tras las sanciones a Irán, llega también antes de una serie de contactos con líderes de Oriente Medio para dar un impulso al proceso de paz entre israelíes y palestinos.
Obama tiene previsto reunirse en Washington la semana próxima con el rey Abdulá de Arabia Saudí y el 6 de julio con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Tras su llegada a Muskoka mañana, el presidente estadounidense tiene previsto asistir a un almuerzo de trabajo con los líderes del G8, tras lo cual los mandatarios participarán en una sesión conjunta con líderes africanos.
Ese encuentro se extenderá a los líderes de Haití, Jamaica y Colombia para abordar la cuestión del narcotráfico entre América Latina y África.
Ya el sábado, Obama participará en las sesiones del G20 y mantendrá sus bilaterales con Cameron, Lee y Hu.
El domingo desayunará con Yudhoyono y se verá con Singh y Kan, además de ofrecer una rueda de prensa sobre las conclusiones de la cumbre.