Los pobladores de la Quebrada de Humahuaca, en la provincia argentina de Jujuy, levantaron la huelga de hambre iniciada hace seis días tras aceptar las propuestas de las autoridades para paliar la pobreza extrema que sufre esa zona, dijeron hoy a Efe los organizadores de la protesta.
Los huelguistas levantaron la medida, de la que participaban unas 400 personas, luego de la oferta del Gobierno provincial de crear un fondo de 300.000 pesos (88.235 dólares) para proyectos productivos, asignar 150 nuevos planes de ayuda social y realizar obras públicas para mejorar la infraestructura de la zona y generar puestos de empleo.
Los manifestantes aceptaron las propuestas durante una asamblea realizada en la ciudad jujeña de La Quiaca, en el extremo noroeste del país, donde se llevó adelante la huelga de hambre, organizada por la multisectorial La Quiaca y apoyada por el Premio Nobel de la Paz de 1980, Adolfo Pérez Esquivel, y el sacerdote español Jesús Olmedo.
"El estado de situación en esta región es alarmante. Existen condiciones precarias e insalubres en las casas e imposibilidad de acceder a los servicios básicos de salud y educación", señalaron portavoces de la multisectorial en torno al panorama de la Quebrada de Humahuaca, declarada Patrimonio de la Humanidad.
Los pobladores acordaron seguir de cerca el cumplimiento de las propuestas ya que, de lo contrario, volverán a manifestarse, advirtieron las fuentes.
"Tienen muchos problemas. Y no sólo necesitan una solución a la desnutrición. También requieren obras públicas y la formación de cooperativas para que puedan tener sus propias viviendas", afirmó días atrás Pérez Esquivel a Efe.
Según las últimas estadísticas oficiales, que corresponden al primer semestre de 2008, el índice de pobreza en Argentina es del 17,8 y el de indigencia del 5,1 por ciento, aunque esas tasas se elevan hasta el 30 por ciento y el 6,4 por ciento, respectivamente, en Jujuy, una de las provincias más pobres del país.
En un documento elaborado por los organizadores de la huelga se lamenta "la pobreza extrema de una gran parte de la población desocupada, el hambre y la desnutrición infantil en muchos hogares, la falta de trabajo genuino para una vida digna y la desesperanza de muchos jóvenes, sin perspectivas de futuro".