La ex dirigente de las FARC Nelly Ávila Moreno, alias "Karina", y a quien el Gobierno liberará para que actúe de "gestora de paz", pidió hoy perdón a las víctimas que dejó durante los 24 años que estuvo en las filas guerrilleras y exhortó a sus antiguos compañeros de armas a desmovilizarse.
"Karina", la única mujer que llegó a comandar un frente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el 47, señaló que ella también fue víctima de la pobreza y la violencia, pero ya ha logrado perdonar a sus agresores.
"Me reclutaron como a cualquier joven sin tener conocimiento del país. Solo lo vine a conocer cuando ya estaba en la guerrilla y por situaciones de guerra", dijo sobre su incorporación a las FARC en 1984, cuando tenía 16 años de edad.
En unas declaraciones ofrecidas en la sede del Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, (inteligencia), donde está recluida desde su desmovilización en mayo pasado, explicó que los rebeldes no están diezmados militarmente, pero dentro de sus filas "tomó fuerza la corrupción y el narcotráfico".
"Karina" dejó claro que los jefes de las FARC no están dispuestos a desmovilizarse, por eso los exhortó a buscar "una salida política al conflicto".
Asimismo agradeció al presidente colombiano, Álvaro Uribe, la propuesta que le hizo de ser "gestora de paz" para facilitar la desmovilización de más guerrilleros y por permitirle tener una "nueva forma de vida" fuera del conflicto.
"Me tomó por sorpresa la propuesta del presidente. Estoy dispuesta a resarcir el daño", manifestó Ávila al exponer que las FARC la han declarado objetivo militar por desertar y acogerse al plan de desmovilización del Gobierno.
"Karina" afirmó que ésta es una oportunidad para trabajar por la pacificación, el diálogo y la política.
"No quiero seguir siendo más alias 'Karina', quiero luchar por las posibilidades que nos ha dado el presidente Uribe, como la desmovilización, porque la única manera de mantenerse en la guerrilla es obedeciendo las órdenes de los altos mandos", explicó.
La ex guerrillera espera tramitar ante el Gobierno la realización de un acto simbólico con el fin de reparar a sus víctimas: "si algún día tengo manera de hacerlo económicamente sería muy bueno, pero por el momento sólo puedo pedirles perdón".
Al final de sus palabras hizo un llamamiento a los guerrilleros para que se acojan al programa de desmovilización y les dijo que su propia situación es una prueba de que el Gobierno sí cumple las promesas que hace a los guerrilleros que dejan las armas.
Nelly Ávila Moreno nació en el departamento de Antioquia e ingresó a los 16 años a las FARC, donde llegó a comandar el frente 47 hasta su desmovilización, cuando contaba con 40 años de edad.