Tres peritos criminales brasileños murieron en una extraña explosión ocurrida la noche del viernes en una comisaría en la ciudad de Manaos, que comenzó a ser investigada hoy por la Policía Federal (PF), informaron fuentes policiales.
La deflagración ocurrió en el laboratorio de criminalística de la comisaría de la PF en Manaos, capital del estado de Amazonas, cuando un grupo de peritos policiales manipulaba un cilindro del que sospechaban que contenía drogas y que había sido incautado en el servicio postal.
Varios testigos citados por medios locales explicaron que el accidente ocurrió cuando los agentes intentaron abrir el cilindro con un soplete.
El policía Antonio Carlos Oliveira, de 45 años, fue trasladado a un centro médico, pero no resistió a las quemaduras de segundo grado que afectaron a gran parte de su cuerpo y falleció en la noche del viernes.
Sus compañeros Max Augusto Neves Nunes y Mauricio Barreto da Silva Junior fueron ingresados en un hospital local con quemaduras en cerca del 95 por ciento de su cuerpo y murieron hoy al no conseguir superar sus heridas.
Ambos habían sido sometidos a varias operaciones durante la madrugada y permanecían en coma inducido en la unidad de cuidados intensivos del hospital de Manaos.
Otro de los investigadores, cuyo nombre no fue divulgado, sufrió heridas leves y está fuera de peligro.
La deflagración abrió un agujero en el techo, arrancó las puertas de las dependencias policiales e hizo estallar los vidrios de las ventanas. Además originó un incendio que ha dañado la estructura del laboratorio.
La policía ha precintado el edificio, por lo que los siete presos que estaban arrestados en régimen de prisión provisional en las instalaciones tuvieron que ser trasladados a una cárcel local.
La PF movilizó un grupo de siete investigadores, que partió hoy de Brasilia para comenzar a indagar las causas del siniestro de forma inmediata.