Una delegación de la organización no gubernamental de EE.UU. Center for Democracy in the Americas (CDA) visitó ayer al contratista estadounidense Alan Gross, condenado a 15 años de cárcel en La Habana por "subversión".
El Gobierno de Cuba dio permiso "sin condiciones" a esta entidad para visitar a Gross, de manera que los representantes del CDA pudieron estar con él durante dos horas en la mañana de ayer, informó hoy la organización en un comunicado.
Gross, de 61 años, fue detenido en La Habana el 3 de diciembre de 2009 por distribuir material de tecnología a una comunidad judía y condenado en marzo pasado por participar, según la Justicia cubana, en planes subversivos contra la isla.
Su caso se convirtió en un nuevo foco de tensión entre La Habana y Washington, que insiste en la inocencia del contratista y ha exigido su liberación en reiteradas ocasiones al Gobierno del presidente Raúl Castro.
Preguntado por la visita de la CDA a Gross, el portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner, recordó hoy en su rueda de prensa diaria que se trata de "una iniciativa privada", al tiempo que reiteró el apoyo de la agencia federal a las solicitudes de entidades de EE.UU., tanto públicas como privadas, para visitar al contratista.
Gross trabajaba para la empresa Development Alternatives (DAI), una subcontratista de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID) que se dedica a labores de desarrollo en otros países.
El expresidente estadounidense Jimmy Carter también visitó a Gross durante su estancia en Cuba en marzo pasado.
Carter dijo entonces que confiaba en que se atendiera su apelación ante el Tribunal Supremo cubano, o se emitiera una orden ejecutiva para concederle un indulto o la liberación por motivos humanitarios, teniendo en cuenta que su hija y su madre están muy enfermas.
El CDA trabaja para "cambiar la política de EE.UU. hacia los países de América Latina a través de unas relaciones basadas en el mutuo respeto", según reza su página web.