Una política diferente


No puedo, no debo olvidar la actitud hostil con que se han presentado la mayoría de los Legisladores, Representantes de Corregimiento y otros grupos organizados elegidos por el pueblo, cuando aprueban leyes en "bancadas", sometidas al designio de los lineamientos políticos partidistas. Es una actitud irrespetuosa en lo concerniente al derecho a vivir en democracia, que tiene todo ciudadano común, que depositó el voto para que se legislara en función de las necesidades populares.
Hoy estamos adquiriendo experiencia, y la gente ha aprendido a detectar los errores de la política tradicional. Exigimos nuevas actitudes, no sólo de los grupos antes mencionados, sino también de los funcionarios públicos que ejercen puestos aislados y deben tomar decisiones en beneficio de la comunidad.
El término "bancada" debe desaparecer de nuestro léxico cotidiano, pues atenta en contra de la democracia. Lo peor de todo, que su uso e implementación están penetrando nuestra débil capa protectora cultural, permitiendo zarandear dicho término, de un lado para otro, como algo natural.
Es anti democrático votar una ley, ejercer acciones de cambio, o tomar decisiones que afecten negativamente la vida comunal, por estar supeditado a un mandato de partido político o del Ejecutivo. La independencia de acción, dentro de organismos y de funcionarios aislados, es el atributo que le da fuerza al pueblo para mandar a través de los mismos. Es lo que precisamente da valor a la democracia.
Ahora que entramos al próximo milenio, es importante velar por este interés común de dejar lo tradicional atrás, lo corrupto sin mecanismos y la arbitrariedad gubernamental sin efecto, para luego realizar algo diferente. En este entorno, guardo mis respetos y recojo un hálito de esperanza en los menesteres políticos, cuando observo a partidos políticos que apoyan a personas diferentes en sus aspiraciones de libre postulación para cargos comunitarios, y que por la insoportable actitud anti democrática de un Tribunal Electoral, que ampara normas obsoletas para candidatos independientes, no han podido postularse. Este es el caso del Dr. Miguel Antonio Bernal, por quien sé que debo votar. Por su lucha y por su deseo de continuar independiente sin menospreciar a los partidos políticos de la Unión por Panamá, que por otro lado, están demostrando que también quieren gobernar a este país de una manera diferente, sin dependencias, tal cual el candidato Bernal en la Alcaldía.
El ser independiente significa no tener que pedir, para así generar sus propias condiciones que permitan desarrollar bien y dirigir con tranquilidad, los proyectos en beneficio de aquellos que más lo necesitan.
El ser independiente es razonar con un esquema natural, de una forma sencilla, de manera que así mismo, los más humildes se beneficien de los resultados.
El ser independiente, es poder estar unido o aliado a otros contextos, ideas u organizaciones, sin tener que ceder el derecho a pensar y aplicar lo pensado, sin interferencias que desvirtúen la libertad de acción.
Para mí está claro. Sé que todo esto será diferente para bien de la comunidad, cuando detecto a partidos políticos con buena voluntad, dando valor y apoyo a candidatos que quieren actuar con independencia de acción, enterrando el concepto "Bancada", que menoscaba nuestras libertades.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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