El canciller de Nicaragua, Samuel Santos, afirmó hoy que continúan las negociaciones con la Unión Europea (UE) para restablecer una ayuda retenida por el bloque tras las elecciones municipales de 2008, y aseguró que los países cooperantes respetan la posición del Consejo Supremo Electoral (CSE).
"Siempre hemos sostenido que los comicios fueron correctos, ellos (Unión Europea) no es que acepten o no acepten las elecciones, simplemente respetan la posición del Consejo Supremo Electoral", expresó Santos a la prensa luego de asistir a la inauguración de las fiestas patrias, que concluyen el 15 de septiembre próximo.
Santos recordó que hace un mes el vicecanciller, Manuel Coronel Kautz, envío una carta a la Unión Europea invitándola a enviar "visitantes" a las elecciones regionales y presidenciales.
Los comicios regionales se efectuarán en el Caribe Norte y Sur de Nicaragua el 7 de marzo del próximo año para elegir a 45 concejales de cada una de estas regiones, y las generales en noviembre del 2011.
Los representantes de los Estados miembros de la Unión Europea (UE) calificaron la pasada semana de "preocupante" la situación de la democracia en Nicaragua, mientras estudian si revertirán la decisión de suspender el desembolso de 97 millones de dólares destinados al apoyo al presupuesto de este país.
La UE suspendió esa ayuda el año pasado tras los cuestionados resultados de los comicios municipales de noviembre, al identificar en el país incumplimientos de gobernabilidad, transparencia y respeto a los derechos humanos.
El viceministro nicaragüense para asuntos de la Cooperación, Valdrack Jaentschke, viajó en julio pasado a Bruselas para continuar estas negociaciones y durante esa visita se acordó el viaje a Managua del director general adjunto de Relaciones Exteriores de la Comisión Europea (CE), Stefano Sannino.
Sannino visitó Nicaragua la semana pasada para evaluar la situación en materia de derechos humanos, democracia e interés por transparentar el sistema electoral en este país.
El funcionario europeo se reunió con el canciller Santos, con partidos opositores y con la empresa privada, sin embargo, guardó silencio y decidió partir de Nicaragua el sábado sin hacer valoraciones de la visita.
Las preocupaciones sobre la situación de la democracia en Nicaragua fueron expresadas en Bruselas el 1 de septiembre pasado por fuentes diplomáticas de la Unión Europea.