Unos 39.000 policías se encargarán de la seguridad en el XVI Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), cuya cumbre de líderes se desarrollará en Lima el 22 y 23 de noviembre, confirmaron hoy fuentes policiales.
Este plan de seguridad y control del orden público "empieza a partir del día sábado 15 de noviembre y termina el próximo domingo 23", dijo en rueda de prensa el director del comando general de APEC, Julio Vergara.
"Para el efecto de este plan están comprometidos más de 39.000" agentes policiales, a los que se sumarán centenares de miembros de las fuerzas armadas, fiscales y bomberos, entre otros. Además, el total de los 99.000 agentes de la Policía en todo el país estará desde mañana en "alerta máxima" para cualquier eventualidad, precisó el general Vergara.
La protección de los líderes, sus esposas y altos funcionarios estarán a cargo de 2.059 agentes de seguridad del Estado "desde el momento que pisan suelo peruano", agregó Vergara, al precisar que se han asignado 441 vehículos para esta labor específica.
La cita central de los líderes del APEC, entre ellos los presidentes estadounidense George W. Bush y el chino, Hu Jintao, se realizará el 22 y 23 de noviembre en uno de los lugares más inexpugnables de la capital: el cuartel general del Ejército, una inmensa mole de cemento que es conocida como "El Pentagonito".
Otras reuniones se realizarán en el fuerte del Real Felipe, en el Puerto del Callao, y en el Museo de la Nación, que en mayo pasado fueron sedes de la cumbre Euro-Latina y donde las autoridades peruanas realizaron con éxito un despliegue de seguridad similar al del APEC.
En aquella oportunidad, la seguridad fue reforzada con francotiradores y especialistas en ataques químicos en lugares estratégicos, situación que se repetirá durante el APEC, confirmó el general Vergara, sin dar más detalles.
Las sedes, así como los hoteles donde se alojarán las delegaciones, serán cercadas progresivamente desde el próximo martes y hasta el domingo, y sometidas a estrictos controles peatonales y de tránsito de vehículos en las zonas aledañas, donde además los vecinos han tenido que registrarse ante las comisarías de policía para poder ingresar en sus viviendas durante esos días.
Uno de los dispositivos de seguridad más complejos se hará alrededor del Hotel Marriot, que alojará a la delegación estadounidense, debido a que queda frente a un concurrido centro comercial en el turístico barrio de Miraflores, señaló en la rueda de prensa el jefe de criminalística, Walter Rivera.
Los recorridos de las delegaciones serán vigilados con unas 300 cámaras de vídeo, según fuentes oficiales, a la vez que centenares de guardianes municipales brindarán apoyo para que las actividades se desarrollen con normalidad.
Los Fiscales de Perú también se encuentran en alerta máxima desde el 9 de noviembre ante cualquier eventualidad, mientras que los centros de salud y hospitales se mantendrán en alerta verde entre el 15 y el 24 de noviembre.
Asimismo, del 20 al 22, días declarados festivos por el Gobierno peruano y de cierre obligatorio de todas las escuelas, se prevé, entre otras protestas, una marcha, el próximo viernes, contra la presencia de Bush.
De los líderes de las 21 economías del APEC que participarán en la cumbre, se estima que unos 16 llegarán en aviones privados y el resto en vuelos comerciales.
La delegación de Estados Unidos traerá a Perú diez naves.
Todos los mandatarios tendrán además su propia seguridad, cuya entrada ya ha sido coordinada con las autoridades peruanas, afirmó recientemente el ministro de Defensa del país anfitrión, Ántero Flores Aráoz.
Unos 500 agentes de la policía antidroga, antiterrorista, criminalista, de desactivación de explosivos y antimotines serán desplegados dentro y fuera del aeropuerto internacional Jorge Chávez y su terminal oficial.
La base de datos de las personas buscadas por la Policía en Perú estará interconectada con la sede central de Interpol, en la ciudad francesa de Lyon, para prevenir la entrada de posibles criminales que puedan atentar contra la reunión del APEC.
Además, se han designado aeropuertos alternos en caso de congestión aérea, en las ciudades de Pisco, a unos 250 kilómetros al sur de Lima, y Chiclayo, a 800 kilómetros al norte de la capital.