Unos 80.000 profesores chilenos que completaron tres semanas en huelga decidieron hoy volver a las clases el próximo lunes, luego de aprobar en asamblea la forma de pago de un bono equivalente a unos 2.080 dólares que el Gobierno le adeuda a cada docente.
El acuerdo que ha puesto fin al paro en la enseñanza pública consiste en el pago de 300.000 pesos (unos 535 dólares) a los docentes contratados por menos de 19 horas y de 500.000 pesos (unos 892 dólares) a aquellos que hacen más de 20 horas.
Si un profesor trabaja en dos o más colegios, se tomará solo de referencia el centro educativo donde realice más horas de clases para el cálculo de su bono total.
Como el monto del bono denominado Subvención Adicional Especial (SAE) no es fijo, sino que se cancela de acuerdo a un cálculo de horas trabajadas, el saldo que no sea cubierto por esta primera cuota será pagado entre el 30 de diciembre de 2009 y el 5 de enero del 2010.
Solo los profesores de Valparaíso, la segunda ciudad en importancia de Chile, situada a 120 kilómetros al oeste de Santiago, votaron en contra del acuerdo.
La huelga que mantuvieron unos 80.000 profesores durante tres semanas dejó sin clases a casi un millón de niños y provocó además que unos 500.000 de ellos se quedasen diariamente sin desayuno y almuerzo, al no poder asistir a los centros educativos.
Además, por cada día sin clases los centros dejaron de recibir la subvención por asistencia que les otorga el Estado, lo que agudizó el precario sistema de educación en Chile, donde no existen colegios estatales, sino privados o municipalizados.
La ministra chilena de Educación, Mónica Jiménez, afirmó que no se descontarán los días de paro de los sueldos de los docentes y que todo dependerá de los planes de recuperación de clases que deberá presentar cada municipio a cargo de los centros educativos.
El calendario no será común para todos porque hay centros en Santiago que llevan cerca de tres semanas en huelga, mientras que en Valparaíso no ha habido clases en casi dos meses.