Tres jóvenes artistas afro-uruguayos presentaron hoy en Montevideo, durante la celebración del Día Nacional del Candombe, la Equidad Racial y la Cultura afrouruguaya, sus propuestas para ensalzar la cultura de lo negro y superar la discriminación que sufre este colectivo de ciudadanos.
En un evento realizado en el Centro Cultural de España, la documentalista Leticia Rodríguez, la pintora Onnika Santos y el artista Alejandro Cruz, afrouruguayos, explicaron a través de sus proyectos cómo se puede alcanzar ese ideal en que el fin del racismo y la convivencia pacífica e integradora sean una realidad.
Rodríguez, que presentó el documental "Otras, Nosotras" explicó cómo utilizando el Candombe -música de tambores característica de los carnavales de Uruguay y procedente de los descendientes de africanos- quiso desprender del concepto de negritud "lo oscuro y lo negativo que los esclavistas le otorgaron al término".
"La sociedad uruguaya trata a los negros como 'otra cosa' y únicamente en lugares de interculturalidad (como pueden ser los carnavales) puedes llegar a sentirte parte del 'nosotras'", dijo la realizadora, que recordó cómo un día su hermano le dijo que quería dejar de ser negro, "que era muy complicado".
"Otras, nosotras" se centra en la vida de una octogenaria bailarina de Candombe, cuyo tambor "es un símbolo de reivindicación", desde una perspectiva en la que Rodríguez quiso "dejar de lado lo pintoresco" para centrarse en "lo profundo".
Por su parte, el artista Alejandro Cruz realizó un 'performance' y proyectó su vídeo titulado "Color de piel" en el que, entre otras cosas, muestra prótesis para personas amputadas que son de color carne pero nunca del color de la carne de los negros.
Cruz destacó también cómo en la sociedad uruguaya "lo negro siempre está asociado al tambor" y reclamó a las agencias de publicidad y canales de televisión que "dejen de crear ese imaginario social en el que todos los profesionales (médicos, profesores o policías) son blancos".
Por último, la artista plástica Onnika Santos proyectó una serie de fotografías sobre sus cuadros en los que utilizando trazos muy gruesos busca retratar la variedad del ser humano en la que "todos somos distintos y particulares".
En un país como Uruguay en el que la población afro-descendiente gira en torno al 10 por ciento, los tres recordaron como en muchas situaciones sus propios compatriotas les preguntan dubitativos si realmente son uruguayos.