Uruguay reclamó hoy en la ONU una alianza global para el desarrollo al considerar que el compromiso para erradicar el hambre y la pobreza extrema solo puede ser eficaz si es colectivo.
El comercio internacional, la transferencia de tecnología, el acceso a los medicamentos a un precio asequible, una solución duradera al problema de la deuda externa y el cumplimiento de los compromisos sobre los Objetivos del Desarrollo del Milenio (ODM), resultan claves a todos los niveles para el desarrollo, subrayó el canciller uruguayo, Luis Almagro.
El canciller asumió la representación de Uruguay en la Cumbre de los ODM, que inició este lunes y finaliza hoy, y en el debate anual de la Asamblea General de la ONU, que comienza mañana en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York.
Almagro destacó que las políticas públicas del Gobierno uruguayo han contribuido a los avances en el cumplimiento de los ODM, pero a cinco años del plazo fijado por la comunidad internacional "aún resta un largo camino por transitar".
Uruguay, dijo, se encuentra seriamente comprometido con la reducción de la pobreza y la eliminación de la indigencia y en el camino de una mayor equidad económica y social.
Con la meta de erradicar la pobreza, citó el Plan de Emergencia Social, a través del cual se otorgó un subsidio a la población en situación de indigencia.
Con relación a la igualdad de géneros, destacó la participación política de las mujeres en el Parlamento nacional, donde han pasado de un 0,8 por ciento en 1990 a un 11,5 durante el periodo 2005-2010, en lo que contribuyó la llamada "Ley de cuotas".
El canciller uruguayo reconoció, sin embargo, que quedan desafíos importantes como reducir la mortalidad materna, en la lucha contra el sida, paludismo y otras enfermedades y en la sostenibilidad ambiental.