Uruguay sacó ayer de circulación a Costa Rica, el equipo revelación de la Copa América, y despidió a Paulo Wanchope, el hasta ahora goleador y mejor jugador del torneo, al ganar 1-2 el partido de los cuartos de final con el viejo estilo de las representaciones rioplatenses. El equipo de Víctor Púa obtuvo fuerzas de flaquezas, reaccionó como nunca lo había hecho en esta competición cuando los "ticos" ganaban 1-0, empató de penalti a través de Carlos Morales y pasó a las semifinales con un golazo de tiro libre de Rodrigo Lemos cuando se acercaba el final del encuentro.
Los uruguayos fueron dominados durante los primeros 35 minutos, pero se recuperaron, aprovecharon el bajón de Costa Rica y lucharon con garra y decisión, frente a un equipo que, pese a la derrota, fue despedido con una ovación por el público que reconoció su gran actuación en el torneo. El equipo centroamericano se adueñó del balón desde el comienzo del partido y provocó las mejores situaciones de peligro, pese a que Uruguay dispuso un sistema defensivo eficaz cuando los "ticos" centralizaban el juego.
Pero Costa Rica se dio cuenta inmediatamente de que ése no era su mejor negocio y se abrió en ataque a través de Carlos Castro y Ronald Gómez por la izquierda y Paulo Wanchope por el sector opuesto, disposición táctica con la que llegó al fondo de la defensa rioplatense varias veces, especialmente a los 13 minutos a través de Gómez, quien cedió a Fonseca y éste remató al larguero. El uruguayo Morales derribado en el área dos minutos después y de penalti Rodrigo Lemos igualó a los 59. Sobre el final, Uruguay dio la impresión de estar más entero físicamente que Costa Rica, y con un tiro libre Pablo Lima logró el tanto de la victoria a los 86.