El secretario de Estado adjunto para América Latina de EE.UU., Arturo Valenzuela, inició hoy su visita oficial a Perú con un mensaje en favor de un "nuevo enfoque" en la cooperación antidrogas que vaya más allá de la "corresponsabilidad".
"El enfoque nuevo no es solamente reconocer directamente la corresponsabilidad (en el flagelo de la droga) sino asegurar que lo que tenemos que hacer es trabajar en forma respetuosa y en conjunto sobre estos temas: la producción, distribución y tránsito, y también el consumo en forma integral", subrayó en una entrevista con Radio Programas del Perú.
Valenzuela, que llegó ayer a Lima procedente de Colombia y hoy se reunirá con el canciller peruano, José Antonio García Belaúnde, y mañana con el presidente Alan García, señaló que la ayuda que EE.UU. presta a Perú para la lucha antidrogas se redujo debido a los buenos resultados obtenidos.
El trabajo conjunto contra el narcotráfico "tiene que ver con recursos importantes" y esos volúmenes de asistencia "bajaron en relación a Perú porque hubo éxito", subrayó.
Actualmente, la ayuda estadounidense para la lucha contra las drogas bordea los 150 millones de dólares, pese a que el cultivo de hoja de coca en Perú -insumo de la cocaína- se incrementó un 45 por ciento entre 1999 y 2008, hasta llegar a las 56.100 hectáreas, según datos de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes.
Perú produjo el 36 por ciento de la producción mundial de cocaína en 2008, en comparación con el 29 por ciento del 2007, con un estimado de 300 toneladas de cocaína, según un informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).
Las mafias internacionales obtienen 22.000 millones de dólares por la comercialización de la cocaína producida en Perú, es decir, 3.800 millones más de lo que percibían en 2004, según informó el "zar antidroga" peruano, Rómulo Pizarro, el año pasado.
Pese a que la erradicación de cultivos de hoja de coca ascendió a 10.050 hectáreas en 2009, según cifras del ministerio del Interior, y que esta media se viene manteniendo en los últimos años, las autoridades reconocen que muchos años la cifra de nuevas hectáreas de cultivo es superior a la de hectáreas erradicadas.
En sus declaraciones a RPP, Valenzuela señaló que la reducción de ayudas también se explica por un "programa extraordinario de desarrollo alternativo" que mañana, sábado, visitará en San Martín, en la selva norte del país.
El desarrollo alternativo ofrece a los campesinos de la selva peruana semillas y mercados para productos agrícolas que sustituyan a la hoja de coca en sus campos, principalmente cacao, café, palma aceitera y piña.
"Ese tiene que ser el esfuerzo porque, a la larga, la lucha contra el narcotráfico no es un tema policial, es un tema de salud pública, que atañe a nuestras juventudes, pero tenemos que abarcarlo juntos", remarcó.
Según Valenzuela, "en Estados Unidos ha bajado enormemente la cantidad de usuarios de cocaína, pero sabemos también que ha subido en forma importante la producción", en países como Perú, y esa droga va ahora a Europa y otros países de Latinoamérica.
"Se evalúa anualmente bien los esfuerzos que está haciendo Perú, pero desgraciadamente estos problemas, cuando se resuelven en uno de los países, surgen en otro porque la demanda es un tema internacional", señaló.