Van Dyck y Goltzius consiguen precios millonarios en una subasta neoyorquina


Un cuadro del maestro holandés Antón van Dyck (1599-1641) y otro de su compatriota Hendrick Goltzius (1558-1617), que se vendieron por 7,2 y 6,8 millones de dólares, respectivamente, fueron hoy los protagonistas en una millonaria venta celebrada por la casa de subastas Sotheby's en Nueva York.


También se destacó la obra del español Francisco de Zurbarán (1598-1664) que fue vendida en 4,2 millones de dólares, en una de las pujas que la firma dedica esta semana a los grandes maestros de la pintura del siglo XVII y con la que recaudó un total de 61,5 millones de dólares este jueves.


El cuadro de Van Dyck es el conocido como "Dos estudios de un hombre con barba", que el autor pintó cuando aún era alumno de Peter Paul Rubens y en el que muestra dos figuras del mismo hombre con barba con las que crea, según los responsables de Sotheby's, "dos personalidades diferenciadas de un mismo modelo".

 

La obra partió con un precio previsto de entre cinco y siete millones de dólares, pero, finalmente, superó las expectativas de la casa de subastas, algo que también ocurrió con el cuadro vendido de Zurbarán, cuyo precio de salida estaba comprendido entre los tres y los cuatro millones.


Se trata de "Santa Dorotea", una pintura que Sotheby's define como "uno de los cuadros más importantes pintados por el gran maestro sevillano que permanece aún en manos privadas" y una obra "ejecutada por un encanto exquisito y con una destreza pasmosa".


El cuadro vendido de Goltzius fue el célebre "Júpiter y Antíope", realizado en 1612 y que los portavoces de la casa de subastas definen como "una obra artística monumental" cuya venta constituye un acontecimiento, ya que "las pinturas de este artista son extremadamente raras".

 

"Esta en concreto es la más importante que aparece para ser subastada en más de 25 años", añadieron desde Sotheby's, donde, sin embargo, no se logró vender por el precio previsto de entre 8 y 12 millones de dólares con que salió a la venta.


Esa escena mitológica de desnudo, que muestra cómo el dios Júpiter, bajo la forma de sátiro, seduce a la bella Antíope, formó parte de la colección del judío alemán Abraham Adelsberger (1863-1940), uno de los más exitosos fabricantes de juguetes de inicios del siglo XX.


Un año después de su muerte, en plena Segunda Guerra Mundial, su familia fue obligada a vender esa obra al nazi Hermann Göring como vía para garantizar su seguridad y en 1945 fue recuperada por las fuerzas aliadas, que la entregaron al Gobierno de Holanda, país en el que estuvo prestada en varios museos.

 

La venta de este miércoles también estuvo protagonizada por un retrato, que en 1929 protagonizó una dura batalla legal para determinar si era obra de Leonardo da Vinci o de uno de sus discípulos o seguidores, aunque finalmente se ha determinado que no es del maestro italiano.


"La belle ferronière", una versión de una obra de Da Vinci que se encuentra en el Louvre de París y que retrata a Lucrezia Crivelli, una amante del duque de Milán Ludovico Sforza, se vendió finalmente por 1,5 millones de dólares, cuando su precio previsto se situaba entre los 300.000 dólares y el medio millón.


Los responsables de la casa de subastas explicaron que "análisis científicos recientes de los pigmentos usados para la elaboración de la obra han confirmado esa conjetura y sugieren que fue pintada por un artista francés o alguien que usó materiales franceses".

 

Entre otras de las ventas millonarias de este jueves en Nueva York se destacó una pintura del veneciano Canaletto, que logró venderse por 3,9 millones de dólares.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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