La capital y otras grandes ciudades del Perú se sumaron hoy a la Hora del Planeta y apagaron sus luces como protesta pacífica contra el cambio climático, un acto que el presidente del país, Alan García, calificó de "demostración de civismo mundial".
El apagón voluntario se realizó en Perú entre las 20:30 y las 21:30 hora local (de las 01:30 y 2:30 hora GMT), en respuesta a una iniciativa promovida en 117 países por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por su sigla en inglés).
En Lima el seguimiento fue amplio entre la población, que dejó algunos barrios como el de San Isidro sólo iluminados por los automóviles y el alumbrado público.
Los edificios oficiales, como los ministerios, también secundaron la medida, mientras que las principales áreas del centro de la ciudad, como la Plaza de Armas, se quedaron totalmente a oscuras.
El propio presidente García se sumó a la Hora del Planeta al apagarse todas las luces de su residencia y, a continuación, y salir a pasear por la Plaza de Armas, donde está el Palacio de Gobierno.
Durante su paseo habló con las personas que se encontraban en el lugar y bromeó con ellas sobre las contadas ventanas que aún se mantenían encendidas.
Así mismo, defendió este tipo de iniciativas, que definió como "demostración de civismo mundial".
El apagón en Lima llegó hasta el aeropuerto de la capital peruana, donde comercios e instituciones también apagaron sus luces.
Otras ciudades del Perú, como Tacna y Cuzco, también dejaron sin luz sus principales monumentos, plazas y edificios religiosos.
El Ministerio peruano del Ambiente había realizado durante los últimos días un llamado a secundar la medida lanzada por WWF, a la vez que recordó el importante papel de Perú en la lucha contra el calentamiento global, al ser un país con 63 millones de hectáreas de bosques y Amazonía.