varidades

10 años de colección


El artista británico Tony Cragg, de 55 años, uno de los artistas del Reino Unido de más sólida reputación internacional, exhibe sus eculturas monumentales en el parque de Goodwood, a una hora de Londres, rodeado de campos.
Escultor británico. Nació en Liverpool en 1939. Estudió arte en Londres y desde 1977 vive y trabaja en Wuppertal, Alemania. Es uno de los escultores contemporáneos de mayor reconocimiento internacional. Su obra se caracteriza por una búsqueda de posibilidades escultóricas respecto a formas y materiales muy diversos como plásticos, gomas, vidrios, madera, cera, mármol y restos de objetos cotidianos, entre otros. Le interesa trabajar la yuxtaposición del mundo natural con el artificial.
Tony Cragg es un creador con un itinerario muy variado y complejo, lo que hace difícil su clasificación. Desde sus inicios, próximos al conceptual, en que utilizaba y disponía fragmentos y objetos cotidianos en el suelo o el muro, hasta sus últimos trabajos, más escultóricos por decirlo de alguna manera, hay un salto importante difícil de explicar. Posiblemente, lo uno esté contenido en lo otro y la escultura del último Cragg sea el resultado de un largo proceso de maduración cuyo punto de partida son aquellos trabajos conceptuales.
Su obra es una vuelta del revés de muchos de los tópicos de la escultura clásica, porque el arte contemporáneo es así y parece que sólo puede expresarse como una puesta en cuestión de los valores y principios tradicionales. Sin embargo, él sigue siendo un escultor en su sentido más estricto. Más aún, diría que Cragg significa la recuperación de una serie de valores clásicos que la escultura contemporánea rechazó. Esta última está preocupada por el espacio, lo cóncavo y lo convexo, el vacío. En cambio, los problemas que plantea Cragg son los mismos que desde siempre se ha formulado la escultura, claro está que él lo hace desde una sensibilidad de hoy día.
Con esta exposición, una fundación creada por el matrimonio de coleccionistas Cass, de origen judío alemán, celebra su décimo aniversario.
Esas zonas al final terminan volviéndose marrones y secándose. En las coníferas la escasez de agua produce una vegetación grisácea que al acentuarse el problema vuelve marrones las puntas de las ramas.


fecha edicion
old id
191925
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América