Agregó que, por otro lado, los niños asisten a la escuela con el esfuerzo que realiza, trabajando como doméstica en algunas casas del área.
Aseveró que lo poco que gana apenas le alcanza para comer, ya que su esposo tiene 64 años y no lo quieren emplear en ningún lado por su avanzada edad.
Acotó que los niños aún no tienen los útiles escolares que les pidieron en la escuela.
Espera que las autoridades la ayuden, porque teme por la vida de sus hijos.