La nuez es un fruto seco muy recomendable para el cuerpo. Entre sus propiedades, cabe destacar la de fortalecer el corazón.
7 nueces
1/2 vaso de agua.
Sacar las paredes leñosas internas de la cáscara de siete nueces.
Molerlas hasta convertirlas en un polvo fino.
Poner agua a calentar y cuando rompa a hervir echarle el polvo obtenido de la cáscara de nuez.
Dejar hervir durante 1 minuto.
A continuación, dejar reposar toda la noche.
Abrir la mano tanto como se pueda, estirando los dedos al máximo de nuestras posibilidades.
Cerrar el puño con fuerza y apretar unos segundos. Repetir el movimiento lentamente, con ambas manos, durante un par de minutos.
Templar el líquido obtenido de la infusión.
Colar la infusión con un colador metálico y tomar, en ayunas, el agua con el polvo fino que atraviese el colador.
Seguir el tratamiento entre 60 y 90 días.
Un dicho popular afirma que quien mueve las piernas mueve el corazón. Esta expresión se hace extensiva a las manos, pues quien las mueve estimula y da energía al corazón. Para estimular el riego sanguíneo, es recomendable un sencillo ejercicio con las manos.