Como nación, continuamente generamos más basura y los basureros que tenemos ya no dan abasto. La eliminación ineficaz e irresponsable de ésta, puede contaminar el medio ambiente y representar un peligro para la salud pública.
Además, los ciudadanos no quieren tener un vertedero, un incinerador o un centro de reciclaje en sus vecindarios.
Manejo de desechos.
La gente está comenzando a darse cuenta que la solución radica en usar la basura como un recurso en vez de algo que debe destruirse.
Algunas comunidades, por voluntad propia, o por mandato del gobierno, están ahora reciclando para disminuir la cantidad de desperdicios que generan.
Para manejar adecuadamente los desechos, la Agencia de Protección del Medio Ambiente de los Estados Unidos (EPA por sus siglas en inglés) y la Ley de Desechos Sólidos favorecen una estrategia de administración integrada que incluya:
1) reducir la cantidad de desechos sólidos que se generan;
2) reciclar todo lo que se puedan;
3) transformar los desechos de una manera segura y que tenga en cuenta el medio ambiente; y
4) continuar usando los vertederos de manera segura.
Reducir y reusar son las mejores alternativas viables; sin embargo, un solo método no solucionará el problema de la basura tan eficaz como un programa amplio que incluya varias soluciones para situaciones diferentes. La disminución en el punto de origen (la eliminación de material innecesario de empaquetado, comprar y usar menos productos tóxicos) y el reciclaje son los métodos aconsejados, y para los cuales es esencial que los ciudadanos estén directamente involucrados. Los basureros y la incineración se deben usar sólo para los desechos que no se pueden volver a usar.
Reducir la cantidad.
Es la opción más importante para el manejo de desperdicios. Si no generamos los desechos, no tendremos que deshacernos de ellos.
El reducir, usualmente conlleva cambios en el estilo de vida. Ante todo, reduzca la cantidad de productos que compra. Compre sólo lo que necesite. Al convertirnos en compradores conscientes del medio ambiente, podemos reducir la cantidad de basura que producimos.
¿Qué hacer?.
Si cada hogar redujera la cantidad de desechos que genera, el problema disminuiría.
Usted puede empezar evaluando lo que tira a la basura en su hogar.
Piense en los productos y servicios que usa y en las actividades que apoya. ¿En qué manera contribuyen al problema de los desechos sólidos? ¿Cómo puede comprar y deshacerse de productos de tal manera que genere menos basura? ¿Qué puede hacer para expresar su punto de vista acerca de cuestiones relacionadas con desechos sólidos en su comunidad? Por ejemplo, considere poner en práctica lo siguiente:
-Compre productos en recipientes reciclables y que pueda devolver.
-Entérese a dónde puede llevar lo que va a reciclar; apoye los programas.
-Lea las etiquetas y aprenda más acerca del contenido de productos para el hogar. Evite comprar aquellos que tengan ingredientes peligrosos.
-Déjele saber a dueños de almacenes y a fabricantes que reconoce y valora sus esfuerzos por proteger el medio ambiente.
-Pida que ofrezcan productos en cantidades más grandes y en tamaños más grandes añadiendo una sección donde pueda comprar esta clase de productos, como granos, pasta y otros.
-Use las líneas telefónicas gratuitas que muchas compañías de alimentos ponen al servicio del consumidor. Explique la necesidad de que ofrezcan productos que protejan el medio ambiente y porqué usted está a favor de estas prácticas. A las compañías les interesa mucho saber lo que los consumidores piensas de sus productos.
-Pídales a los fabricantes que consideren los siguientes aspectos al diseñar el empaquetado:
-Que diseñen y escojan materiales que puedan ser reciclados.
-Que no usen demasiados materiales al empacar sus productos.
-Que ofrezcan más paquetes reusables y reciclables.
Estas acciones requieren de la cooperación de los comercios, personas interesadas, el gobierno, empleados, el público en general, consumidores y otros. También se requieren cambios en los valores y estilo de vida.