varidades

Apreciando lo nuestro


Estamos en verano y, por fortuna, son muchos los panameños que para esta época visitan los poblados rurales que aún subsisten en muchas regiones de nuestro país, o como dicen los capitalinos: "allá en el interior".
Y, claro, es justo allá donde las ramas se visten de colores y canta un gallo anunciando que ha salido el sol; allá donde las flores parecen saludarnos, donde la brisa levanta nubes de polvo y por las noches salen luciérnagas para brillar.
Allá también se encuentran las denominadas casas rurales o viviendas interioranas, llamadas así por la influencia del medio que se revela en las particularidades de su arquitectura, por las técnicas constructivas empleadas y que son, tal vez, la descripción más sutil del carácter de un pueblo. Pero, ¿qué tanto sabe usted de estas viviendas?
Las hay de dos tipos: la casa de quincha y el rancho de paja.
Sus paredes están selladas con una mezcla hecha a base de lodo, paja seca y agua, presenta la siguiente distribución: casi sobre el trazado de una calle se levanta un portal, por lo general largo y estrecho, en el cual reposan columnas de madera que soportan el techo de vigas de madera y tejas que lo cubre, y en el que podrá apreciar banquillos y banquetas (que no son el mismo tipo de mueble) de madera.


Luego encontramos la sala-comedor, un gran salón techado en el que se ubican muebles como la vitrina y el taburete. La entrada a esta segunda área de la casa puede ser por una o varias puertas, por lo general son puertas de dos cuerpos de madera, dependiendo del largo del portal.
Seguidamente una tercera sección, dividida en dos, que comprende la habitación ubicada al extremo derecho y en la cual se pueden apreciar muebles autóctonos como la cama catre; y la cocina, al extremo izquierdo, donde descansa el tinajero. La letrina y el baño están fuera de la casa, en el patio, un pedazo de tierra del mismo ancho de la casa y bastante extenso, cubierto de diversos tipos de árboles frutales.
La vivienda rural en su gran mayoría está hecha de quincha, adobes o de materiales vegetales, y la población se encuentra concentrada en gran cantidad de pueblos y caseríos o diseminada en el campo o entre montañas.
Estamos en verano, sí, por fortuna estas casas aún existen, siguen siendo pintorescas, su interior conserva el aroma propio de nuestro país y en conjunto esperan por usted para darle la mejor de las acogidas.
"¡0h los ranchos, hechos cual nidos de amables palomas¡", es uno de los versos del poeta panameño José Franco y que describen el rancho de paja, el segundo tipo de vivienda rural, más rústico, humilde y sencillo que el primero, carente de divisiones internas o pórtico exterior, donde encontraremos muebles aborígenes panameños como el pilón, mano de pilón, cama de palo cubierta con lona o cuero natural, y el "tuco" o asiento rústico.

 


fecha edicion
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219414
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América