Los suelos y revestimientos necesitan ser objeto de un periódico y cuidadoso mantenimiento para que se conserven en buen estado.
Por ejemplo, los suelos de madera son fáciles de mantener, se pueden lavar y pulir con cera abrillantadora que los mantiene en perfecto estado.
Las planchas de vinilo son muy duradera y fáciles de limpiar.
Las alfombras deben limpiarse con aspiradora para evitar que el polvo y la suciedad se acumulen.
Algunas reparaciones básicas un poco complejas son relacionadas con los suelos de la casa:
El cambio de los zócalos, lijado de suelos de madera.
Suelos.
El uso de la piedra en la aplicación al suelo proporciona a la estancia (a su interior) una fuerte personalidad y carácter . Las posibilidades en el uso de este material tradicional son inagotables. Desde la piedra caliza a la pizarra las variedades son infinitas.
Por otra parte, cada piedra es increiblemente variada en color, diseño, textura y forma.
Otro material tradicional considerado como un material elegante y muy vistoso es el mármol.
Azulejos y baldosas.
Como revestimientos de pisos resultan económicas y fáciles de colocar.
Los suelos con baldosas de cerámica blanca acompañados de azulejos blancos para las paredes proporcionan a la habitación una intensa luminosidad al reflejar poderosamente la luz del sol que atraviesa puertas y ventanas de cristal.
Las baldosas y azulejos cerámicos funcionan muy bien en baños y cocinas donde se busca la funcionalidad y resistencia en los materiales utilizados.
Madera.
Un buen trabajo de un suelo de madera resulta de utilidad en cuanto a su rendimiento y también aporta gran valor estético al conjunto de la estancia.
La madera a su vez disfruta de una vida muy larga proporcionando elegancia y belleza durante un periodo de tiempo prolongado.
Estos suelos disfrutan de una amplia gama de diseños, motivos y tonalidades ( según los diferentes formatos decorativos en madera).
Por otra parte la madera combina perfectamente con otros elementos decorativos y sirve de base ideal para colocar una alfombra.
Las diferentes piezas de madera (para tarima o parquet) utilizadas para vestir los suelos tienen diversos orígenes entre las más utilizadas: Arce, roble, fresno, haya.
Todas las piezas de madera disfrutan sus propias y peculiares características en cuanto a dureza, textura, dibujo y color.
No obstante, los tonos naturales de las maderas pueden ser tratadas (embellecidas) con distintas técnicas: Aplicación de tintes (teñido), aplicación de barnices (barnizado) y la decoloración.
También los puede plastificar con una capa de barniz que cubre el piso protegiéndolo y facilitando su limpieza.
Existen en el mercado diferentes acabados: mate, semi mate o brillante.
Este procedimiento logra una terminación que protege a los pisos de las manchas y el desgaste, durante largo tiempo.