Además del color y el diseño hay varios aspectos a tener en cuenta a la hora de comprar la tela. Para las cortinas es necesario considerar la caída. En segundo lugar, hay que percatarse que la relación que el tejido mantiene con la luz es importante, ya que el color final variará en función de si refleja la luz o la absorbe.
Por otro lado, preste atención a la resistencia solar a la que están expuestas las cortinas. Para ello compre telas que no se decoloren con el paso del tiempo y que no se deformen una vez que las hayas lavado. Puede elegir tejidos como la muselina o el brocado, fibras artificiales como el nailon. Las que más se suelen comprar son la cretona, el moaré, la guinga, el damasco, la gasa y el encaje. Colocar unas cortinas puede cambiar, en gran medida, la decoración de toda una habitación.
Aquí le planteamos una serie de propuestas. Tenga en cuenta que para hacer unas cortinas deberá calcular de 2"5 a 3 veces el ancho de la ventana más la altura deseada. A la cantidad final debe sumarle unos centímetros para los dobladillos. Como primera sugerencia le proponemos que coloque una cortina con las mismas medidas de la ventana que vaya a cubrir. Con un cable a modo de barra, sostenido por unos soportes metálicos, podrá colocar la tela, con los remates ya confeccionados, a través de unos anillos y unas simples pinzas de metal. Sin tablas y sin frunce podrá colocar este tipo de cortina en la ventana del baño o bien en las habitaciones de los niños.
Se aconseja no utilizar este recurso para otras ventanas, ya que puede quedar muy deslucido.
Pero también puedes recurrir a su ingenio. Puede comprar cintas de colores y trenzarlas. Remátelas con un nudo y tan sólo tienes que comprar unos ganchos de colores. También puedes recurrir a la cinta de terciopelo y luego añadir un gran lazo.