Según datos del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), los meses de mayor demanda en los Estados Unidos son marzo, abril y mayo, aunque se puede vender la fruta a lo largo de todo el año.
Aunque cultivar una hectárea de papaya costará unos 5 mil 500 dólares, Núñez manifestó que es posible recuperar el sitial que años atrás tenía Capira, en la producción de papaya, aprovechando la experiencia de los productores locales y la resistencia de la nueva semilla.
Aseveró que ya comenzaron a negociar con la empresa Panafrut, ubicada en la provincia de Chiriquí, que incluso se encargará de decidir a quién se le venderá la fruta a nivel internacional.
Mencionó que existen planes de instalar una planta de empaque en el distrito de Capira, lo que generaría más fuentes de trabajo.
El precio que oferta Panafrut actualmente es de 20 centésimos por libra, que es bastante beneficioso para los productores.
Parte de las negociaciones implican que la empresa suministre la semilla a sembrar, y la Misión Técnica de China Taiwán se encargará de realizar los semilleros, de modo que todos los productores reciban plantones de una misma variedad.
Precisó que para este proyecto no se estará sembrando ningún tipo de variedad nacional, aunque la fruta que sea rechazada para la exportación se colocará en el mercado nacional.
Otra opción sería enviarla a la "Montuna", una planta de agroindustria creada entre el gobierno de Panamá y la Misión Técnica de China Taiwán.
El comercio internacional de papaya, según indica el IMA, tiene una demanda creciente y significativa, producto de una mayor aceptación entre los consumidores, así como una mayor disponibilidad y estabilidad en la oferta.
El mayor productor de papaya a nivel internacional es Brasil, con un 26% del total de la cantidad que se produce mundialmente; aunque México es el principal exportador con el 32%.