varidades

Carolina Herrera Inaugura



[~sociales01-1.jpg~ Gia de Espino y Michelle Méndez de Quijano.]
[~sociales01-2.jpg~ Paulette de Guardia e Irma García de Paredes.]
[~sociales01-3.jpg~ Elie Abou, Annette Cárdenas, María Parets y Roberto Fasquelle.]
[~sociales01-4.jpg~ Marelissa de De La Guardía, Mauricio De La Guardia y Ana Cecilia de Abrahams.]
[~sociales01-5.jpg~ Irma Martinelli, Tony Fergo e Hilda de Fernández.]
[~sociales01-6.jpg~ Tito Reina, Gerta de Pérez, Vlma Reina y Mamy de Novey.]
Pero si las leyes existen, entonces, ¿qué falta?, le preguntamos, y señaló como necesaria la introducción sistemática de programas y recursos, pero ante todo voluntad política.
Para los jóvenes con problemas de conducta, que son un porcentaje mínimo, la solución no es bajar la edad de responsabilidad. Lo que se requiere en este país es construir un centro con la seguridad y los servicios para atender a ese tipo de muchachos, enfatizó.
Mientras que la familia esté marginada del desarrollo será imposible resolver el problema, añadió.
En su balance, Alma apela también a un cambio en la actitud de los hombres. Los estereotipos sociales tienen siglos y los patrones de comportamiento vienen con eso y no es fácil cambiar conductas, más cuando se trata de seres humanos acostumbrados al privilegio..el hombre ha estado acostumbrado a que la mujer absorba trabajo en la casa, que sea buena esposa, que críe bien a los hijos y si tiene que trabajar en la calle, que lo haga bien.
Por mi misma formación, cada vez que he tenido la oportunidad de incidir en un mejoramiento de la legislación de la familia lo he hecho. Cuando ingresé en el sistema de justicia en 1962, como secretaria de la Fiscalía Tercera, como juez municipal, atendiendo los juicios de familia e introduciendo variables para ayudar, no para imponer coercitivamente la pensión, sino para que se entendiera que la relación de familia exige deponer actitudes que se derivan de las relaciones de pareja, explicó.
En la Constitución de 1972 -añadió- logramos que se introdujera el artículo 58, donde se establecía la obligación del Estado en promover programas de fortalecimiento en beneficio de la familia. Cuando ingresamos en el Tribunal Tutelar de menores encontramos que la posición era atender a los menores con problemas de conducta, las reclamaciones por problemas de guarda y crianza y de reglamentación de visitas. En el estudio que hicimos de la situación, llegamos a la conclusión de que lo que atendíamos era la patología, las consecuencias de situaciones estructurales de la sociedad, no el problema en sí. Por eso promovimos un análisis más integral de la familia en Panamá, para darle sustento legal.
Una mujer firme, sin cuyo liderazgo no se habrían podido llevar adelante muchos de los programas que se han realizado, afirma su colaboradora y amiga de toda la vida Rosa María Bolaños.
Esa es la consecuencia; pero, ¿cuáles son los orígenes? Una familia de 20 hermanos. Miguel Montenegro Escartín, un viudo con 10 hijos, conoció luego a Herlinda Navarro, la madre de Alma, quien le dio diez hijos más. Alma es la tercera de esa segunda camada.
"Es que en esos tiempos no había televisión", dijo ella entre carcajadas, para luego destacar los fuertes nexos fraternales que han unido a todos sus hermanos, y la creatividad con que los alimentaba su madre.
Calle 12 Santa Ana, y sobre todo Pueblo Nuevo, entonces algo así como "el interior de la República", fueron los escenarios de su niñez, en un ambiente sano que confirma al profeta cuando afirmaba que "la felicidad está en el campo, no en la ciudad".
De la escuela primaria República de Guatemala rememora a su maestra Inés Boza, aquella que con los diez reglasos por cada falta ortográfica la convirtió en una devota de la escritura correcta porque -recuerda divertida- "la letra con sangre entra".
Quienes la conocieron esos años no la imaginaban siquiera como una futura profesional de las Ciencias Políticas, porque si en algo se destacaba era en los deportes. Nadie podría pensar que la short stop de la liga se sofbol de Santa Rita ocuparía cargos tan destacados como funcionaria pública, y menos con su pequeño tamaño y su menuda figura, pero ella aclara que "era muy buena en el campo corto".
Decidirse por el Derecho fue un proceso que enfrentó entre otras cosas la tradición de un país machista donde a las mujeres se les tenía reservada como profesiones el magisterio, la enfermería, o el sector comercial.
Del Liceo de Señoritas pasó a la Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena, y hasta allí llegó la tradición, y la participación en las organizaciones estudiantiles fue perfilando su carácter.
Fui dirigente de la Asociación Federada de la Normal -indica- y, en 1952, después que el entonces ministro de educación Ruben Darío Carles (padre) expulsa, de la dirección, por razones políticas, al profesor Vicente Bayard P, hice parte de la dirigencia de un movimiento que se saldó con la expulsión de ocho estudiantes, cinco varones y tres mujeres, yo entre ellas.
Antes habían cesado del colegio a profesores destacados como Ligia Acuña, Eduardo Grau, Carlos Francisco Changmarín y Ángela Arrue, hoy Vicerrectora de la Universidad del Istmo.
Un breve tiempo y, quizás por sus actividades deportivas, ingresa a la Escuela de Educación Física, adscrita entonces la Facultad de Humanidades, pero seis meses más tarde se convence que su futuro está en las Ciencias Políticas y en 1955 se matricula en la Facultad de Derecho de la Universidad de Panamá.
De una promoción de 70 estudiantes, sólo nueve eran mujeres. Al final sólo diez se graduaron, y ella fue la única dama de un grupo en el que figuraban Carlos Vásquez, padre del actual presidente del Colegio Nacional de Abogados, Ricardo Alonso Rodríguez , Modesto Justiniani y Arquímedes Barrios, entre otros.
Con más de 40 años de casada, elogia el apoyo que ha recibido de su compañero, Manuel Roy Fletcher, y de sus hijos Alexis Alberto y Rogelio.
Se trata de un fenómeno social que debe ser identificado y perseguido, y los responsables deben pagar, afirma y explica que no se trata sólo de sentencias sino del reforzamiento de valores y de la vocación de servicio.
Pero pese a los esfuerzos oficiales y cívicos, existe una percepción generalizada de un incremento en este tipo de prácticas, le señalamos y responde que "en el caso de la corrupción debe desaparecer la ambivalencia".
"En la identificación y persecución de la corrupción, la legislación panameña es muy débil" -asevera- y añade que hay que definir más directamente las figuras "para que la ley no permita el desvío de lo que debe ser una buena investigación, porque en este país lamentablemente son los pobres los que están en las cárceles, no los monos gordos, ni los de cuello y corbata, ni los que incurren en enriquecimiento ilícito".
De manera integral aboga por el reforzamiento de valores, por ejemplo, en el sector público, para que ciertos funcionarios dejen de percibir los cargos como de propiedad personal, y superen la discrecionalidad absurda y abusiva.
Alma es actualmente la Secretaria Ejecutiva de la Oficina Gubernamental Anticorrupción, una instancia desde la cual, como en otras, ha empeñado esfuerzos en la defensa de la cosa pública, mediante la promoción de valores. Sabe, también como en otras responsabilidades, que no es una tarea fácil, pero que podría ser mejor con el concurso de una sociedad, que parece más empeñada en la crítica que en las soluciones.


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296292
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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