Colorado tiene 42 parques estatales, que por estos días se pueblan de una densa nieve cuyo blanco contrasta con el azul del cielo; una prístina apariencia lograda por la ausencia de vapor de agua en las alturas.
Este paraíso -el cual parece cobrar vida durante los meses de invierno en el Hemisferio Norte de América- ofrece el escenario ideal para esquiadores; sin hacer distinción entre aquellos que viajan para desafiarse a sí mismos o aquellos que programan viajes familiares a los parques de Colorado.

Amantes del esquí o “snowboarding” disfrutan lo mismo en los complejos turísticos de las Montañas Rocosas del estado de Colorado, los cuales se cuentan entre los famosos y en mejores condiciones del mundo.
Lugares como el Bosque Estatal de Walden, el Parque Estatal Golden Gate Canyon y el Parque Estatal Mueller son buenas opciones no solo para esquiar o dar paseos en trineos, sino también para observar especies locales como alces, venados, osos negros y águilas.

En los tres lugares existen cómodas cabañas o yurtas (tiendas mongólicas), plenamente equipadas para alojar a turistas.
Entre los parques, el Ridgway es una de las mejores alternativas; no solo por la belleza que en sí mismo encierra sino por su cercanía con la localidad de Ouray (ouraycolorado.com), conocida como la “Suiza de América”; un destino rodeado de montañas, ideal para hacer algo de senderismo y pesca.

En los parques se ubican algunos de los mejores complejos de esquí y “snowboarding” del mundo; con sus majestuosos paisajes, alojamiento y animada vida nocturna. Y claro está, la excelente condición de la nieve que suele alcanzar las 400 pulgadas de altura, durante los primeros meses del año, que es cuando tiene lugar la temporada más activa.
La mayoría de los complejos están ubicados en las Montañas Rocosas, a unas cuatro horas por carretera desde Denver y alturas que alcanzan los 2,100 metros.

Para visitar.
Vail, un pueblo ubicado al oeste de Denver, es uno de esos lugares que pueden ser visitados durante todo el año; en invierno es momento de esquiar (su estación es la más grande de América del Norte), pero a mediados de año el sol permite llegar a la cima de sus montañas .
El senderismo es también otra actividad a realizar en Vail, lo mismo que los paseos en bicicleta en los caminos montañosos, mientras se disfruta de su variada flora y la vida salvaje nativa del lugar.

En una visita vale la pena incluir el Centro de Descubrimiento de la Naturaleza para conocer datos interesantes sobre el sitio, a través de exhibiciones que “hablan” de la historia natural de Vail.
Breckenridge es un pueblo que también merece una visita, no solo por sus zonas de esquí sino por sus hermosos parajes, donde predomina el aire puro y las vistas panorámicas.

El lugar que alguna vez albergó a los buscadores de oro es hoy uno de los mejores lugares de Colorado, para vacacionar en familia o en grupos.
Beaver Creek es también una excelente opción, como una parte de unas vacaciones a Colorado.

Beaver Creek es un pueblo ubicado en la localidad de Avon, con fuerte influencia bávara, lleno de restaurantes y cafeterías, escuelas de esquí, galerías de arte y boutiques.
Allí existe uno de los mejores centros de esquí de toda la zona, conformado por tres pueblos: Beaver Creek Village, Bachelor Gulch y Arrowhead.

Su estación de esquí está rodeada por las Montañas Rocosas y es también el lugar ideal para practicar “snowboard”, caminatas en las montañas, paseos en globos aeroestáticos, “tours” con raquetas de nieve, motoesquí y un interesante viaje corto en trineos tirados por perros siberianos.


