Los colores pasteles transmiten una enorme dosis de dulzura y son claves en la decoración del dormitorio del bebé.
El rosa y el azul siguen predominando, aunque en los últimos años, las tonalidades como naranja y verde han ganando protagonismo.
En lo referente a la iluminación, las pantallas en tonos clásicos hacen que la luz sea más cálida e inunde la habitación aportando un delicado detalle.
Iluminación.
Al igual que en otras habitaciones, es importante diferenciar entre la luz directa, que suele provenir del techo, y la indirecta que viene de pequeñas lámparas de mesa o de pie.
Pueden ayudarnos a iluminar zonas concretas como la cama del pequeño o crear un efecto más suave. Aquí les dejamos una selección de lámparas de diferentes clases, colores y materiales, cortesía de Lumicentro.