GENERALMENTE las paredes de las cocinas suelen estar grasosas y no se facilita su limpieza, pero tampoco es tan extraño que tengan azulejos que lleguen a media altura y el resto de la pared esté pintada con material lavable, que también es fácil de limpiar.
Para lavar este tipo de superficies, siempre y cuando estén recubiertas de pintura plástica lavable y nunca con pintura al temple, se puede emplear un cepillo de cerdas fuertes y agua con desengrasante, o un trapo si lo que quiere limpiar son los azulejos.
Si su cocina está pintada conviene renovar la capa de pintura cada cierto tiempo. Lo primero que se ha de hacer es limpiarla y luego, una vez seca, hay que aplicar una capa de selladora sintética con la ayuda de un rodillo de espuma.
Una vez se haya secado la capa de selladora podrá pintar sobre ella, empleando una pintura plástica, en el tono deseado y dando tantas manos como sean necesarias para conseguir un acabado uniforme.
Antes de pensar en aumentar el área de guardado o de trabajo, analice los objetos que guarda en los gabientes. Determine si realmente los necesita.
Haga lo mismo con sus cajones.
Después de quedarse sólo con lo útil dispondrá de más espacio.
Utilice el espacio entre la barra de la cocina y la parte inferior de los gabinetes altos instalando una o dos repisas donde pueda colocar ordenadamente botes o frascos. Si los puede poner adentro de los gabinetes será mejor.
Procure dejar las barras sin trastes o frascos, su cocina tendrá una mejor imagen.
En tiendas locales encontrará estanterías especiales para ampliar sus áreas de guardado de una manera estética y ordenada. Generalmente las repisas de los gabinetes son altas y precisamente ahí se pueden colocar ese tipo de estantería o en las puertas.
El final feliz está asegurado. ¡Feliz día de San Valentín!