El punto principal de una recámara es obviamente la cama, entorno a la cual se desarrolla toda la decoración y se descubre la cultura del dormir. Su dormitorio refleja sus gustos y hábitos. Al diseñarlo, recuerde que además del descanso puedes utilizarlo para ejercitarse, trabajar, leer, etc. Sin importar el estilo siempre deberá tener la posibilidad de contribuir al "relax", permitir una buena lectura y tener las áreas de guardado necesarias.
El carácter de intimidad que hoy atribuimos a la recámara es el producto de una transformación de las costumbres y usos sociales, comenzada en el siglo XVII.
En las épocas anteriores la organización de la casa era distinta a la actual: un único ambiente con pocos muebles, dominado por la presencia de una cama con dosel (techo de madera cubierto de tela y sostenido por columnas que se pone encima de ciertas camas).
Este tipo de cama, cerrándose, constituía una especie de "cuarto dentro del cuarto", para cuidar el descanso de otras actividades que se desarrollaban en el mismo ambiente.
Un dormitorio, era un lujo que podían permitirse sólo los nobles propietarios de palacios, mientras en los hogares tradicionales la zona de noche se encontraba en una esquina, dentro de la única gran habitación disponible.
Para las clases más pobres las camas estaban hechas por colchones de paja apoyados directamente en el suelo, o por grandes cajas rellenas de musgo sobre las que dormía una familia entera.
En la actualidad la cama está formada por un armazón que puede ser de hierro o de madera, y una estructura o base que puede tener cabecera o no. Sobre el armazón se coloca el colchón.
El colchón que está formado por: la unidad de resorte, los materiales que lo recubren y el enguatado.
La base que está constituida por: la estructura de madera, los materiales que revisten dicha base y las patas de la base.
Para acomodar su dormitorio hay que tener algunas reglas presentes: coloque la cama de modo tal que no se encuentre delante de la puerta, obstaculizando la entrada; evite colocarla demasiado cerca de la ventana, para evitar corrientes y golpes de aire; deje un espacio suficiente entre la pared y la cama, para el acceso y las operaciones de limpieza.
Existen también diferentes tamaños de camas; dependiendo de la utilidad que se les quiera dar y de los gustos de cada persona, podrá elegir entre: junior, individual, matrimonial, queen y king size.
No menos importante es la ropa de cama, las hay para todas las medidas y en todos los estilos y precios. En las tiendas departamentales y de autoservicio seguramente hallarás alguna de su agrado y que se adecue a tus necesidades.
Otras medicaciones que conviene que tenga a mano incluyen antihistamínicos (tipo "Polaramine"), medicaciones anti-diarreicas (tipo "Protector"), y todas aquellas medicaciones que la familia necesite debido a enfermedades concretas.