Los pasaplatos permiten comunicar la cocina con el comedor y a la vez contribuyen a la circulación de la luz y el aire entre ambos sectores. También le evitarán los paseos innecesarios a la hora de la comida, ya que resultan muy prácticos para pasar los platos de un lado al otro, antes y después de comer, entre las dos áreas. De igual forma puede resultarle útil para solucionar problemas decorativos en espacios pequeños.
En contraste: Usted puede convertir la ventana de pasar los platos en un elemento decorativo, con tan solo pintarla en un tono que contrate y armonice con las paredes.
Cristal traslúcido: Como mencionamos anteriormente, los pasaplatos permiten el paso de la luz, pero también se pierde privacidad; esto se puede solucionar cerrándolos con ventanas de cristal traslúcido. Para que el área mantenga su calidad, utilice ventanas de madera laqueada con tres hojas y una repisa. En este diseño, la cocina se comunicó con la zona de estar con un gran espacio incorporando una repisa de mármol. Para darle privacidad al salón, en el momento que no se esté en la cocina, se colocan estores enrollables que pueden subirse por separado. Si lo que busca es una solución económica y decorativa, abra un hueco en la pared de la cocina que comunica con el comedor y coloque una persiana que le permita independizar los ambientes cuando usted quiera. Si desea utilizar el pasaplatos como barra para desayunar, pero el salón es muy pequeño, incorpórele una encimera curva que no obstaculice el paso.
La ventana de madera laqueada le dará un toque más agradable a los dos ambientes.
Debe tener presente el estilo decorativo de ambas habitaciones para que analice y vea cuál es el diseño o modelo que más le agrade y le convenga.